Tragedia viaria en Génova

“La gente corría descalza y aterrorizada”

Los testigos de la tragedia describen ”una escena apocalíptica” en la que un rayo roza el puente Morandi instantes antes de que se desplome súbitamente

Miércoles, 15 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Roma - “No es posible morir así en la Italia de 2018”. Con estas palabras, el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, expresaba a partes iguales incredulidad e indignación ante un desastre -“una escena apocalíptica”, tal y como aseguró un testigo en una radio local- que ha conmocionado al país mediterráneo y a Europa en general.

Un vídeo publicado en Twitter inmortalizó la tragedia: la tormenta está descargando un torrente de agua sobre Génova cuando, de repente, el puente cede de golpe. “Oh, Dios mío”, se escucha de fondo al percatarse el autor de la grabación de lo que estaba sucediendo. Y entonces, comienza el desastre.

En las imágenes tras el hundimiento se pueden observar vehículos y camiones parados en el precipicio. Los que cayeron al vacío se cuentan por decenas. Unos a pie de tierra. Otros, semienterrados. Los servicios de rescate tratan de salvar a las personas que quedaron atrapadas bajo los escombros del puente, que en su caída arrojó enormes bloques de cemento. “Una escena apocalíptica”.

Algunos testigos que estaban cerca del puente Morandi antes del colapso, como Pietro M.all’Asa, vieron rayos cayendo sobre el puente: “Vimos cómo los rayos caían sobre el puente y luego cómo el puente se desplomaba”. Más cerca del incidente la escena era aún más impresionante: “Vi a gente corriendo hacia mí, descalza y aterrorizada”, dijo Alberto Lercari, conductor, presente en el momento del colapso. “Salí del túnel, vi retenciones y escuché un ruido. La gente huyó hacia mí. Fue horrible”.

Otro testigo, que justo acababa de cruzar el viaducto, también fue consciente de la tragedia por el estruendo que acompañó al rayo: “Vi colapsar el puente. Hicimos cola y luego vi la tragedia detrás de mí. Luego, nada más”, dijo otro testigo.

Pero no todos vivieron la tragedia desde la carretera. Tal es el caso de los vecinos que residen justo debajo del viaducto o de aquellos, que con más suerte, se alojan a ambos lados. “Vivimos a unos 5 kilómetros del puente, estábamos en casa cuando escuchamos un ruido enorme, estábamos muy asustados”, contó otro testigo.

O también de los trabajadores de las naves industriales cercanas, como fue el caso de Piero Fraterrigo, de 56 años. Trabajador en la fábrica Ansaldo Energia, una de las principales plantas de producción de energía eléctrica de Italia, cuenta que escuchó un gran ruido de hierros cayéndose. “En un principio pensé que se trataba de material de la propia fábrica que se había caído de algún sitio”, aseguró.

Sin embargo, al asomarse al patio de la nave industrial, se dio cuenta de que se había derrumbado un tramo entero del puente. “Fue impresionante. Se veía el puente en el medio de la niebla sin un trozo. Parecía un efecto óptico”, relató. Este testigo también confirma que vio algunos relámpagos cerca del punto en el que se cayó la infraestructura, aunque no sabe decir si esta fue directamente golpeada por los rayos.

Salvado “de milagro” Por su parte, Pedro Barthe, un asturiano que se disponía a atravesar en coche el puente de Génova que se derrumbó, exclamó: “Nos hemos librado de milagro”. También aseguró que, tanto él como su primo, con el que viajaba, se libraron “de milagro” de verse afectados por el hundimiento y que quedaron bloqueados a menos de un kilómetro del punto de colapso.

Barthe, que iba camino del aeropuerto, afirmó en declaraciones al diario de Gijón El Comercioque han “vuelto a nacer”, por la proximidad de su vehículo al punto del siniestro, que provocó la caída al vacío de decenas de coches y camiones. Tras el derrumbe, Barthe explicó que la situación era “muy caótica” y que no paraban de “pasar ambulancias y camiones de bomberos”.

Ante la posibilidad de que hubiera más ciudadanos del Estado español afectados por el desastre, los Consulados Generales de España en Génova y Milán habilitaron un número de teléfono de emergencia. Por el momento, el Ministerio de Asuntos Exteriores no tiene constancia de que haya ningún español entre las víctimas del desprendimiento.

De momento, el derrumbamiento del puente Morandi, que durante medio siglo ha unido la autopista A-10, que llega desde la frontera de Francia, con la A-7 hacia Milán (norte), alcanza hasta el cierre de esta edición al menos una veintena de víctimas mortales;un suceso que, además, ha generado en el país un debate sobre el estado de las infraestructuras. - DEIA