Atendidos 101 menores en 2017

Los casos de ataques de hijos a padres aumentan un 23% en Bizkaia

El programa foral para superar esa situación atendió a 101 menores en 2017 El perfil es de un hombre entre 14 y 18 años, repetidor, que vive en casa y es el primogénito de la familia

Jueves, 16 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - En los últimos cuatro años ha aumentado en un 23% el número de jóvenes agresores en el ámbito familiar asistidos por los servicios sociales de la Diputación Foral de Bizkaia. En concreto, de 82 adolescentes atendidos en 2014, se pasó a 96 al año siguiente, a 100 en 2016 y uno más el pasado año.

Fuentes del ente foral indicaron que el programa de intervención familiar especializado en este tipo de violencia de hijos contra padres atendió el pasado año a 101 adolescentes y jóvenes agresores (76 chicos y 25 chicas), correspondientes a 98 familias. De ellos, 17 agresores tenían entre 10 y 13 años, 24 entre 14 y 15 años, 46 de 16 a 18 años y 14 jóvenes de 19 a 21 años.

La iniciativa fue puesta en marcha por la Diputación a finales de diciembre de 2008 con la finalidad de dar respuesta al “grave problema de la violencia filio-parental, cada vez más relevante en nuestra sociedad, por el aumento no solo de su frecuencia, sino también de su intensidad”, indicaron.

Un varón de entre 14 y 18 años, repetidor, que vive en su hogar familiar y primogénito (aunque también hay un elevado porcentaje de hijos únicos y segundos) es el perfil del adolescente que ejerce violencia contras sus progenitores de tipo físico y psicológico, atendido por el programa de intervención familiar especializado.

Fuentes forales indicaron que estos adolescentes agresores asistidos, a nivel formativo, mayoritariamente se encuentran escolarizados dentro de la enseñanza obligatoria (o al menos en la edad de este tipo de enseñanza, ya que también es significativo el número de adolescentes que están realizando algún tipo de curso de Iniciación Profesional) o en algún curso de bachillerato. En un alto porcentaje ha repetido algún curso, no llevando un rendimiento académico acorde a su edad.

El programa atiende a estas situaciones desde una intervención integral con la familia, orientada a modificar el modelo de relación instaurado y a facilitar el aprendizaje de un modelo de comunicación “más sano y satisfactorio”, con el objetivo último de que desaparezca la violencia en las relaciones familiares. Para ello, ofrece atención psicoterapéutica y educativa a la familia.

Eficacia del programa Según han destacado desde la Diputación, la mayor parte de las familias asistidas (el 82,7%) finaliza el proceso de intervención, aspecto “muy positivo dada la intensidad y la duración del mismo”. Al finalizar el programa se aplican cuestionarios de satisfacción tanto a las personas adolescentes, como a madres y padres y familiares. Las preguntas contenidas en el cuestionario se articulan en tres áreas: efectividad / eficiencia, accesibilidad / adecuación y satisfacción.

El 80% de los usuarios al evaluar la efectividad / eficiencia del programa señalan entre bien y muy bien la respuesta dada por el recurso a sus necesidades, así como la adecuación de las estrategias desarrolladas.

En el área de la satisfacción también el 80% de las personas atendidas evalúa entre bien y muy bien tanto los avances conseguidos como el trabajo realizado por la figura educativa y por la terapéutica. En cuanto al ítem de satisfacción general con el programa, más del 80% de las personas atendidas lo puntúan entre bien y muy bien, alcanzándose en el grupo de padres y madres las puntuaciones más altas. - Europa Press

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