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Próceres de ida y vuelta

Por Iñaki González - Jueves, 16 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

DICE el diccionario que un prócer es una persona de alta calidad o dignidad. Son expuestos muchas veces como ejemplo y, por esas cualidades que les han hecho acreedores a la admiración ajena entre sus iguales, se les suele reconocer con algún tipo de homenaje público. Uno de esos es el fundador y propietario de la compañía británica Ineos, gigante del sector químico y petrolífero. Sir James Ratcliffe, que no podía tener nombre más británico, recibió hace nada el título nobiliario que ahora exhibe por los servicios a su país. En realidad, se lo dieron porque decidió llevar de vuelta a Londres en 2016 los negocios que se había llevado a Suiza seis años antes. Regresó cuando lo hizo el Partido Conservador al Gobierno y fue la punta de lanza del sector empresarial que abogaba por un Brexit radical, convencido de que no habrá consecuencias económicas para su país ni, claro, sus ciudadanos. Pero he aquí que sir Jim ha echado cuentas, o alguien lo ha hecho por él, y vuelve a poner pies en polvorosa. Así que el prócer elevado a título nobiliario por sus servicios al país ha decidido llevarse sus negocios a Mónaco para beneficiarse de unas condiciones fiscales mejores y, de paso, evitar el impacto económico de que le hagan caso y el Gobierno británico decida un Brexit duro y sin acuerdos comerciales con la Unión Europea. Ratcliffe ya no se envuelve en la Union Jack, como hizo para celebrar su retorno a Londres, ni alardea de sus orígenes británicos. Ahora disimula tras la sede social que mantiene en Londres mientras se lleva la actividad de su negocio a Mónaco. Estos próceres de ida y vuelta suelen disfrutar de la complacencia de la mala memoria ajena.