Juan Durán de la Colina | oftalmólogo

“La lágrima es vital para el ojo, tiene más de 3.000 proteínas”

El director científico del ICQO resalta el problema del ojo seco y asegura que “el ojo se mantenga abierto es un pequeño milagro y eso es gracias a la lágrima”

Una entrevista de Concha Lago - Jueves, 16 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - El ojo seco llena las consultas de oftalmología.

-Es que es muy frecuente y aparece como una de las causas por las que la población acude más a la consulta y además en muy diferentes contextos. El ojo para estar abierto necesita una lágrima muy estable porque si no tuviéramos lágrima, el ojo se estropearía. Es vital para su mantenimiento y para poder ver bien. Su relevancia es absoluta.

Pues parece que a la lágrima no le damos ninguna importancia.

-La lágrima es un sistema de mantenimiento mucho más sofisticado de lo que se puede pensar para que el ojo no se altere por el ambiente. Que el ojo esté abierto es un pequeño milagro y es gracias a la lágrima. También necesitamos los párpados para que la lágrima se recoloque y vuelva a formar la película. Contra lo que mucha gente piensa la lágrima no es suero, tiene varias capas, distintos tipos de glándulas, tiene más de 3.000 proteínas identificadas, es decir es algo mucho más complejo de lo que a primera vista pudiéramos pensar. Y si eso falla, fallan esos mecanismos de defensa y mantenimiento del ojo.

El ojo puede estar húmedo pero quizá la lágrima no es de suficiente calidad.

-La lágrima forma una película muy fina y debe tener una serie de componentes para que se mantenga estable durante los segundos que tenemos el ojo abierto. Además si los párpados pierden fuerza, por ejemplo en la gente que tiene bolsas, también tienen problema porque no la mantienen bien.

Hay ambientes claramente nocivos ¿El entorno influye mucho?

-Influye muchísimo el ambiente seco, el aire acondicionado, ir, por ejemplo, en el coche con el chorro de aire acondicionado que nos da en la cara. Otra situación nociva es la de los usuarios del ordenador que parpadean muy poco porque mantienen mucho la atención en la pantalla y no renuevan la lágrima. Todo eso provoca una sequedad funcional. Si vamos conduciendo de noche, lloviendo, con mala visibilidad, también parpadeamos poco porque nuestro cerebro exige a los ojos más atención. En algún momento, todos podemos tener el ojo seco. Pasa mucho con los usuarios de lentes de contacto que saben que los viajes de avión donde la humedad es escasa, les machacan los ojos.

Dicen que la menopausia es una etapa complicada.

-La secreción de los componentes lacrimales está también mediatizado por las hormonas. De hecho, mujeres en menopausia que usan lentillas tienen que dejar de usarlas. Pero igualmente la sequedad se puede producir en otras mucosas como la nariz, la boca o los genitales.

¿Cuáles son los principales síntomas, escozor, rojez, irritación...?

-Hay que considerar que la córnea, lo más expuesto del ojo, es la zona más sensible del organismo. Cualquier estímulo de sequedad, o en una respuesta inflamatoria, provoca síntomas como sensación de arenilla, de cuerpo extraño, picor, quemazón etc... También puede producir lesiones, pero sobre todo el ojo seco es una enfermedad sintomática.

¿Qué tratamiento tiene?

-La lágrima artificial es el tratamiento básico. Eso puede ser suficiente para problemas con el ordenador etc... Pero en los ojos secos más sintomáticos, más severos, a veces se asocian a otros síndromes más graves, y hay que utilizar otro tipo de medicación. No vale con echar suero. Hay que usar otros sustitutivos lagrimales con componentes parecidos a la lágrima. Se pueden hacer derivados de sangre. Una cosa que usamos es los derivados de plasma que utilizan también dentistas o traumatólogos. Derivados de plaquetas que se hacen también en forma de colirios.¿Eso resulta más eficaz?

-El ojo seco es todavía un misterio para los tratamientos porque no todo el mundo responde igual. Lo primero es explicar al paciente que es algo crónico con lo que tiene que convivir, y tiene que tener cuidado con el ambiente. Crear un ambiente húmedo, con humidificadores y plantas, y pocas corrientes de aire, eso es lo ideal. Luego lágrimas artificiales, de base y dependiendo del grado de ojo seco, habrá que dar algún inflamatorio o algún derivado de plaquetas.

¿Hay un paciente robot? Los jóvenes estarán menos afectados.

-Pues no necesariamente. Hay gente joven con problemas de este tipo. A veces gente que ha abusado de las lentillas, chicas con problemas hormonales... Y hay algo que quiero mencionar que es el falso ojo seco.

¿Qué es eso?

-Es una persona que tiene síntomas de ojo seco sin tenerlo. Toda la sintomatología coincide pero la exploración es normal. Aquí suele haber un componente psicológico importante. Son personas con problemas de ansiedad de depresión, con alteraciones psicológicas o síndromes postraumáticos. Cada vez hay más estudios que encuentran personas que tienen síntomas de ojo seco, que responden mal a los tratamiento y nosotros no vemos el problema. Es el dolor ocular neuropático que al final hay que tratar con alguna medicación ansiolítica porque es una somatización en el ojo de problemas que van por otros derroteros. Y eso no es un caso aislado, es algo que vemos con relativa frecuencia.

¿Es necesario consultarlo?

-Es que además esto se retroalimenta. Si alguien tiene una dolencia ocular crónica que no mejora y tiene un trasfondo de ansiedad o estrés, al final se forma un bucle que hay que romper. En la sociedad urbana estamos sometidos a muchas presiones que hace que salgan a la luz estos problemas.

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