Usuarios de la playa de Ereaga: “Hay que andar con mil ojos”

Mari Ángeles Abrisketa, Marisol Esteban y María Elena Artabe.Foto: Juan Lazkano
Vanesa Muñoz, Yaiza Lorido y Francisco Javier Lorido en su toalla. Foto: Juan Lazkano
María José Figal e Iñaki García van con lo indispensable. (Juan Lazkano)
Teresa Moro y Sandra Eguíluz, a punto de colocar la tumbona. (Juan Lazkano)

LOS USUARIOS HABITUALES DE LA PLAYA DE Ereaga no pierden de vista sus pertenencias

Un reportaje de Y. Pozo - Viernes, 17 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

M E robaron una vez en una playa todo lo que llevaba y desde entonces, voy con lo justo”. Este hecho le ocurrió a Marisol Esteban, vecina desde hace más de cincuenta años de Algorta. Lo que pudo ser un día de diversión se convirtió en una pesadilla cuando descubrió que le habían robado el móvil, la cartera y las llaves de casa. “Tuve que cambiar hasta la cerradura”, admite. Sin embargo, este hecho no le impide seguir disfrutando de días soleados en la playa.

Este verano no se ha caracterizado por el buen tiempo. Este hecho explica el descenso de robos en algunos de los arenales de Bizkaia, pero no en una con mayor afluencia de gente como la de Ereaga. La cercanía es el principal motivo por el que los asistentes prefieren este arenal para darse un baño.

A pesar de los hurtos que se dan durante la época estival en el litoral vizcaino, los usuarios acostumbran a dejar sus pertenencias sin vigilancia. Sin embargo, hay familias que están al corriente de estos problemas y prefieren evitar sustos. Es el caso de Vanesa Muñoz y Francisco Lorido. Esta pareja suele dejar sus pertenencias cerca del agua o “si no me quedo yo vigilando las cosas, pero no traemos más que lo necesario porque ya hemos oído hablar de los robos que hay en las playas. Hay que andar con mil ojos”, dice Francisco.

Más seguridad Según confirmaron fuentes policiales a DEIA, los ladrones se aprovechan de los descuidos de los bañistas y se hacen, mayormente, con mochilas en el que su interior hay objetos tecnológicos como móviles o tabletas. Lo hacen rápido y sin que nadie se de cuenta. No obstante, los usuarios de este arenal están satisfechos con los servicios que se ofrecen en ella, pero según admite Sandra Eguíluz, usuaria asidua de este espacio, “nunca estaría de más tener más vigilancia”. “Nosotros, por ejemplo aquí en Ereaga, no vemos nunca ninguna patrulla de la Ertzaintza o de la Policía Municipal. Pero para nosotras esta es la mejor playa del mundo”, concluyen las vecinas de Algorta, Mari Ángeles Abrisketa, Marisol Esteban y María Elena Artabe.

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