Se amplia la prórroga del Ministerio

Los arrantzales podrán pescar bonito hasta el próximo jueves

Una cuadrilla de arrantzales, limpiando la red. (Foto: R. B.)

El Ministerio retrasa cinco días el cierre de la pesquería, porque restan 2.000 toneladas de cuota

Ramon Basaldua - Viernes, 17 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bermeo - Los arrantzales de la flota de bajura del Cantábrico podrán seguir faenando a la pesca de atún blanco-bonito del norte hasta las 00.00 horas del próximo jueves. La secretaría general de Pesca del Gobierno de España decidió prorrogar por espacio de cinco días la campaña de pesca que en un principio iba a concluir a las doce de la noche de hoy, tras la aprobación de la orden en la que se procedía al cierre precautorio de la pesquería ante la posibilidad de que se agotaran las posibilidades de pesca correspondientes a la flota que faena bajo pabellón español.

Durante las últimas jornadas, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha realizado un seguimiento exhaustivo del volumen de descargas de bonito registrado en los puertos. Así, hasta ayer la flota española había capturado algo más de 13.000 toneladas, cantidad que representa un 87% de la cuota de 15.015 toneladas de bonito correspondiente a 2018.

Las cofradías de pescadores del Cantábrico recibieron a primera hora de la tarde de ayer la notificación del Ministerio en la que se les comunicaba la prórroga de cinco días para el cierre de la pesquería de bonito. La noticia fue trasladada de manera inmediata a los arrantzales que faenaban en la mar, apurando las últimas horas de pesca ante lo que parecía el cierre inminente de la campaña para esta noche. Finalmente, las embarcaciones podrán seguir faenando hasta las 0.00 horas del próximo jueves.

“Menos es nada. Estos cinco días no nos solucionan nada pero peor habría sido tener que amarrar mañana (por hoy) mismo. Según nos han comunicado desde el Ministerio, todavía restan por capturar del orden de 2.000 toneladas y apuraremos la campaña del bonito hasta el último momento”, aseguran fuentes del sector vizcaino de bajura. Durante las últimas jornadas apenas se han producido descargas de bonito en los puertos. Y es que los arrantzales no están dispuestos a perder ni un solo minuto, conscientes de que en apenas unos días se verán obligados a interrumpir su actividad y amarrar en puerto.

En estos momentos la práctica totalidad de los pesqueros de la flota vasca de bajura faena a la pesca de bonito en distintas zonas del Cantábrico y Golfo de Bizkaia. En las últimas jornadas los pesqueros que faenan mediante el empleo del sistema de pesca conocido como curricán o cacea se han desplazado hacia el noroeste persiguiendo a los cardúmenes de bonito y desarrollan su actividad en una zona situada a medio camino entre Irlanda y la península. Por otra parte, el grueso de la flota, que faena con cañas manuales y cebo vivo, se sitúa a unas 165 millas al norte de las costas asturianas.

La prohibición de pescar bonito dejará a muchas embarcaciones en una situación delicada, ya que no tendrán más remedio que amarrar en puerto ante la imposibilidad de dedicarse a otra pesquería. Desde algunos sectores de la flota del Cantábrico se plantea la posibilidad de solicitar a Bruselas el adelanto de parte de la cuota de bonito correspondiente a 2019, maniobra que se antoja realmente complicada.

alternativas al bonito También se contempla la opción de que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España permita a la flota de bajura faenar a la pesca de patudo (Thunnus Obesus), una especie de túnido cuya captura está prohibida para este segmento de flota. “Nuestros barcos solo pueden capturar patudo de manera accidental en el desarrollo de la actividad pesquera dirigida al atún blanco-bonito del norte”.

No obstante, el cierre de la campaña de bonito por agotamiento de cuota podría propiciar la apertura de la pesquería de patudo para la flota de bajura. “Siempre sería mejor que amarrar en puerto, principalmente para las embarcaciones que faenan con cañas y cebo vivo”.

El patudo o bigeye tuna es una especie que se distribuye geográficamente por todo el Atlántico y principalmente en zonas donde la temperatura del agua oscila entre los 17 y 22 grados centígrados. Puede alcanzar una edad máxima de quince años y un peso de 210 kilos. La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico estableció un tope de capturas de 65.000 toneladas para esta especie.

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