Biribilketa

No nos vigilan lo suficiente

Iñaki Gonzalez

Por Iñaki González - Viernes, 17 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

ENCUENTRO decepcionante que la única solución que parecemos encontrar para contener el incremento de víctimas mortales en accidentes de carretera en el Estado sea aumentar el control externo. Dice muy poco de nosotros pero parece interiorizado. Pere Navarro, director de Tráfico, señala a un gran culpable: el teléfono móvil;a una gran carencia: faltan, dice, guardias civiles;y a una gran dejadez: nos hemos relajado y le pisamos más de lo debido. Como los mandamientos, estas tres reflexiones se resumen en una: somos una panda de irresponsables y hace falta que nos vigilen más. La delegación de funciones a la estructura pública ya había experimentado el error de pensar que a nuestros hijos los tienen que educar en la escuela, en lugar de formarlos y facilitarles descubrir y aplicar sus aptitudes. También la presunción de que todo aquello que consideramos un derecho individual tiene que pagarse con el dinero público. Y, ahora, entre los argumentos que nos han servido para convencernos de que nos accidentamos por culpa de otros se suman nuevos a los clásicos: que las carreteras están mal trazadas y mal conservadas por el Gobierno -que las hay-;que para qué hacen coches las marcas con tanta potencia si la limitación es a 120;que quién me va a decir a mí si tengo que tomar o no una copa de vino -eso lo dijo José María Aznar, que lleva chófer-. No es culpa nuestra que tiremos de app durante la conducción;¿para qué la ponen en el móvil? Ni que nos guste el sonido de nuestro motor a 160 o su aceleración en ciudad -eso que llamamos “conducción deportiva”, que consume mucho más pero mola el doble-. Pensándolo bien, no creo que me vigilen bastante.

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