convocada en el barrio de Spandau

Miles de contramanifestantes obligan a trasladar el homenaje en Berlín a Rudolf Hess

El tribunal de Nuremberg impuso la cadena perpetua al lugarteniente de Hitler

Varios miles de contramanifestantes obligaron hoy a trasladar a otro punto una manifestación neonazi convocada en el barrio berlinés de Spandau con motivo del 31 aniversario de la muerte del lugarteniente de Hitler, Rudolf Hess, y cancelar la que estaba prevista inicialmente.

efe - Sábado, 18 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 19:48h.

BERLÍN. Según la radiotelevisión RBB, solo se presentaron unos cincuenta de los alrededor de quinientos neonazis que tenían previsto acudir a la manifestación en honor a Hess en Spandau, donde se encontraba la prisión en la que murió y en la que cumplía la cadena perpetua que le fue impuesta por el tribunal de Nuremberg, que en 1946 juzgó a los principales dirigente nazis.

En consecuencia, los ultraderechistas cancelaron el acto y optaron por sumarse a una segunda manifestación convocada a última hora en el barrio de Friedrichshain y al que se esperaba la asistencia de otros quinientos neonazis, informó la policía.

Varios centenares de contramanifestantes decidieron también moverse del barrio de Spandau al de Friedrichshain para continuar con su protesta, lo que obligó también a la policía a trasladar su operativo.

"No hay lugar para nazis", "Abuelas contra la ultraderecha" o "Spandau libre de nazis" eran algunos de los eslóganes que portaban los contramanifestantes, de los cuales unos tres mil participaron en la fiesta de la democracia, celebrada en el cruce donde se encontraba anteriormente la prisión para criminales de guerra en la que se suicidó Hess el 17 de agosto de 1987 a los 93 años.

Las contramanifestaciones habían sido convocadas por partidos políticos, sindicatos, Iglesias y asociaciones.

Según la RBB, a la manifestación neonazi que se celebra en Fridrichshain y convocada hasta las 20.00 hora local (18.00 GMT) se sumó algo más 700 personas.

Los ultraderechistas fueron sometidos a un estricto control policial previo para comprobar si cumplían con las normas establecidas.

"Queda prohibida cualquier exaltación de Rudolf Hess en texto, imagen o hablada", según la advertencia de la policía, que en toda la ciudad ha desplegado a 2.300 agentes para velar por la seguridad y evitar enfrentamientos entre neonazis y contramanifestantes.