la actualidad

Pringados de fiesta hasta la coronilla

La gente, enharinada y patas arriba, saludaron a Marijaia durante el inicio de Aste Nagusia. (JUAN LAZKANO)
La llegada de Mari Jaia da comienzo a Aste Nagusia. (EFE)
El lanzamiento del txupin da inicio a Aste Nagusia. (EFE)
La llegada de Mari Jaia da comienzo a Aste Nagusia. (EFE)
Numerosos jóvenes se divierten durante el txupinazo de Aste Nagusia. (EFE)
Arrancan Aste Nagusia con la llegada de Mari Jaia. (Pablo Viñas)
La anterior txupinera, Ane Ortiz Ballesteros (d) de la comparsa Askapeña, saluda a la txupinera de este año, Saioa Domínguez (i), de la comparsa Aixeberri durante la recepción que ha tenido lugar en el ayuntamiento de Bilbao. (EFE)
El pregonero de este año, el actor, compositor y locutor radiofónico de Radio Popular, Zorion Egileor (c), durante la recepción que ha tenido lugar en el ayuntamiento de Bilbao. (efe)
La concejala de Fiestas de Bilbao, Itziar Urtasun (i) pone el pañuelo de fiestas al alcalde Juan Mari Aburto (EFE)
La concejala de Fiestas de Bilbao, Itziar Urtasun (i), el pregonero, Zorion Egileor (2 i), la txupinera, Saioa Domínguez (3 i), el alcalde, Juan Mari Aburto (4 i), y el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka (5 i), durante la recepción que ha tenido lugar en el ayuntamiento de Bilbao. (efe)
La llegada de Mari Jaia da comienzo a Aste Nagusia. (Pablo Viñas)
La llegada de Mari Jaia da comienzo a Aste Nagusia. (Pablo Viñas)
Numerosos jóvenes se divierten durante el txupinazo de Aste Nagusia. (Juan Lazkano)
Numerosos jóvenes se divierten durante el txupinazo de Aste Nagusia. (Juan Lazkano)
Numerosos jóvenes se divierten durante el txupinazo de Aste Nagusia. (Juan Lazkano)

Cientos de personas se dan cita en la plaza del Arriaga para recibir a la reina de Aste Nagusia

Sandra Atutxa - Domingo, 19 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - No ha hecho más que empezar. Por delante quedan muchos días y la gente, con muchas ganas, empezó ayer pringada de fiesta hasta las orejas. 32 grados de temperatura y, cuando el reloj marcaba las seis de la tarde, la plaza del Arriaga y el entorno ya estaban a rebosar. Pequeños y grandes esperan impacientes que la más guapa, la reina de las mejores fiestas del mundo, saliese al balcón con su particular contorneo de caderas. “Venimos mucho antes porque nos gusta estar en primera fila. Somos fieles a Marijaia”, dijo Maitena, de Bilbao. Y añadió: “Cuando sale al balcón el primer día y cuando la queman, el último, me pongo a llorar, no lo puedo evitar”, confesó esta bilbaina que estaba preparada para disfrutar a tope de Aste Nagusia 2018.

Pelucas de colores y disfraces no faltaron a la fiesta que se desató con motivo del comienzo de las fiestas de Bilbao. El pequeño Julene estaba nervioso. Era el primer año que se acercaba con su ama, Ane, al txupin y no quitaba su mirada del balcón para no perderse detalle del momento. “Es un momento especial. Hay que esperar un año entero para este momento y lo vamos a disfrutar a tope”, afirmaba la amatxu, de Santurtzi. Iker, Rosana y Mari Carmen tampoco podían parar de bailar al ritmo de un grupo de calle que hizo más amena la espera antes del txupin. “Hoy lo vamos a dar todo y más”, dijo este grupo de amigos. A medida que avanzaban las agujas del reloj el calor festivo subía de temperatura. Un sol radiante iluminada desde un lateral el Arriaga. “¡Qué nervios!”, repetía una amatxu que estaba con su marido y su hija.

La gente empezó de repente a silbar cuando se asomaron a la balconada del teatro la concejal de Fiestas, Itziar Urtasun;el pregonero, Zorion Eguileor, y la txupinera, Saioa Domínguez. “¡Que salga Marijaia! ¡Que la queremos ver ya!”, gritaban desde la plaza mientras se escuchaba el pregón desde la megafonía. Y es que la gente tenía ganas de empezar con la fiesta, aunque algunos ya llevaban unas horas bebiendo kalimotxos. “Nosotros hemos estado de comida y cuando lancen el txupin seguiremos bebiendo. Hoy es un no parar”, confesaban Amelia, Ruben y Natalia, tres amigos de Alicante que pasan unos días de vacaciones en Bilbao. Y por fin llegó el momento más esperado. Ese que pone la carne de gallina a bilbainos y bilbainas. El txupin salía hacia el cielo bilbaino y se asomaba, con su rosa blanca en el pecho y vestida con una falda rosa de raso, la más deseada. “¡Mira ama, ya está ahí!”, repetía emocionado el pequeño Mikel. Serpentinas y confeti de colores acompañaron la aparición de la reina de la fiesta mientras que el Marijaia Gora!, himno de las fiestas, era tarareado por los allí presentes.

Pero no solo se lanzó serpentina. Un año más la harina, los huevos y el alcohol se convirtieron para desgracia de quienes querían disfrutar del txupinazo en un elemento que ensució el comienzo de las fiestas en el Arriaga. Grupos de jóvenes cubiertos de una masa pegajosa que parecía vómito fueron abandonando el centro de la plaza para dar entrada a las brigadas de limpieza que dejaron el espacio festivo como una patena. Esto solo es el comienzo. Disfruten.

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