Jesús Janeiro torero

“No me planteo torear más, el toro es un animal que jamás envejece y yo ya tengo 44 tacos”

‘Jesulín de Ubrique’, que hoy reaparece de luces en Cuenca, dice que después de esta tarde no se plantea torear “ninguna otra más” y menos aún hacer temporada

Javier López - Domingo, 19 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

madrid - Jesús Janeiro asegura a Efe que “el toro es un animal que jamás envejece y yo ya tengo 44 tacos. Los años pesan, y la ilusión y las ganas menguan”. También quiere acallar las críticas y rumores que apuntaban a que este regreso se debía a motivos económicos: “Si fuera por dinero habría vuelto hace años;lo hago, simplemente, porque me apetece, porque quiero hacerlo y porque en mi hambre mando yo.

¿Cómo se encuentra a pocas horas de volver a vestirse de luces?

-No tan mal como pensaba. Es verdad que la procesión va por dentro. Más que nervios, lo que tengo son ganas de que salga el toro.

¿Qué espera de la tarde?

-Principalmente que los toros embistan y contribuyan a que se dé una gran tarde. La corrida tiene muy buenas hechuras y debería ayudar al éxito de los tres toreros y del empresario.

No hay motivos económicos por lo que deja entrever...

-Si fuera por dinero habría vuelto hace años. He tenido ofertas para hacerlo, algunas en plazas importantes, y no he aceptado. Y si fuera ése el motivo no torearía una, sino diez o quince. Regreso porque quiero hacerlo, me apetece. El que quiera buscarle tres pies al gato, allá él.

Los medios, sobre todo del corazón, llevan tiempo buscándole.

-Estoy muy por encima de todo eso. Ya son muchos años igual y ha acabado por no afectarme lo más mínimo. Que cada uno diga y piense lo que le dé la gana. Yo sé cuál es mi verdad, y eso es lo más importante.

¿Por qué decidió irse?

-Me cansé. Eso de que no se respeten las condiciones que uno debe tener y de que te impongan el dinero que tienes que cobrar, no iba conmigo. Y menos después de 25 años de alternativa. Cada uno debe tener un caché en función de los méritos en el ruedo y vi que eso empezaba a no ser así. Me decepcionó ver hacia donde iba esta profesión y, como en mi hambre mando yo, decidí irme”.

¿Le ha quedado algo por hacer ?

-Por supuesto. Una Puerta del Príncipe, la Puerta Grande de Madrid, la faena soñada... Pero es que yo puse un paréntesis muy pronto a mi carrera, a los 24 años, luego con el accidente de tráfico estuve dos años sin torear y ya con 33 me retiré. Mi carrera ha sido muy intensa en cuanto a número de festejos pero corta en cuanto a temporadas”.