El primer día de clase

El grueso de la plantilla rojiblanca, durante el entrenamiento de ayer en San Mamés. (Juan Lazkano)

Berizzo asoma su idea en San Mamés, al que vuelve el Athletic tres meses después. Remiro, Berchiche y el retorno de Unai López, otros atractivos

Pako Ruiz - Lunes, 20 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BILBAO. Dijo ayer Eduardo Berizzo que lleva “meses esperando este inicio de liga”. Se entiende que sus palabras retratan la ilusión de un niño con zapatos nuevos. Para el argentino, esta noche supone el primer día de clase, con las expectativas que genera un estreno que ofrece un evidente punto emotivo para el propio técnico, que se extiende a la plantilla y a todo el entorno Athletic, ansioso de pasar página con el pasado reciente y sostenerse en el aire fresco que aporta el nuevo proyecto, que, en principio, rompe de manera brusca con el anterior de Kuko Ziganda, al que no se le perdonó casi nada en San Mamés. Precisamente, la masa social rojiblanca se reencuentra con su equipo exactamente tres meses después del cierre del curso precedente y que dejó tan mal sabor de boca con la derrota ante el Espanyol que provocó una pitada monumental desde las gradas.

Aquel 20 de mayo supuso un antes y un después. Fue el fin a un curso nefasto y hoy comienza otro destinado a volver a enchufar al personal, seducido, a la espera de que se traduzca sobre el papel, por la idea que inspira Berizzo, que, se quiera o no, es muy cercana a la de Marcelo Bielsa. Quizá esa similitud levante un cierto aire de optimismo para una temporada mucho más aligerada de partidos respecto a la que tuvo que hacer frente Ziganda, lastrado por empezar a competir en la Europa League desde julio, carga que no debe soportar el de Cruz Alta, que solo se centrará en gestionar dos competiciones, tal como ocurriera en la primera campaña del retorno de Ernesto Valverde. Aquel Athletic se metió en Champions, objetivo que sería una osadía pensar a día de hoy, aunque sí es más exigible optar a una plaza en el segundo torneo continental.

Se detecta un punto de ansiedad por ver al Athletic de Berizzo en su estreno, aderezado además por llegar en plena Aste Nagusia. La pretemporada ofrecida por los leones se ha caracterizado por la irregularidad y sus últimos amistosos no dejaron buenas sensaciones, si bien esas referencias tienen que analizarse en su justa medida. La prueba del algodón llega ante el Leganés de Mauricio Pellegrino, un viejo conocido de Berizzo. El conjunto pepinero se presenta en Bilbao con piel de cordero y a nadie se le escapa que el cuadro rojiblanco está obligado a tirar de una versión creíble si quiere consumar el propósito de sumar los tres primeros puntos que añadirían más músculo a un proyecto al que todavía le queda recorrido para madurar tal como lo maneja el técnico, que se guarda sus cartas hasta minutos antes del encuentro. No en vano, ha programado una sesión esta misma mañana, en la que pulirá los detalles de su plan.

Con Remiro y sin Iñigo

La novedad más llamativa del nuevo Athletic se ubica en el banquillo, pero el otro foco de interés se dirige a la portería bilbaina, donde se producirá el debut en el primer equipo de Álex Remiro, que hace un puñado de días asomaba como el tercer guardameta. Las leyes del fútbol le han dado una oportunidad repentina con la marcha de Kepa al Chelsea y la seria lesión de Herrerín, que también ha provocado el regreso exprés de Unai Simón, que ejercía como cedido en el Elche. El de Cascante, al que le resta solo un año de contrato, se examina tras su excelente campaña como cedido en el Huesca y son muchos los que hablan de su gran parecido con Kepa, por lo que no debería existir excesivo temor.

Junto al meta, se producirá el estreno de Dani García, que ha sabido leer muy bien el ideario de Berizzo, lo que mismo que Unai López, que podría volver a pisar San Mamés 39 meses después de que lo hiciera, entonces con 19 añitos. El donostiarra se ha curtido en los dos últimos ejercicios en el Leganés, paradójicamente, y en el Rayo, y se le espera junto a Muniain, que se siente como pez en agua en el rol que le da el argentino, que hoy no arriesgará con Iñigo Martínez. Atrás, Berchiche, que salió de Lezama una década atrás, encarna el mayor interés junto a la posible titularidad del cachorro Nolaskoain, una de las sorpresas de pretemporada. Arriba, jugarían Susaeta, Aduriz y Williams, aunque con opciones para Raúl García. Enfrente, asoma el Leganés de los Serantes, Eraso y Bustinza, gente Athletic, lo mismo que Vesga, cedido y ausente por la llamada cláusula del miedo. Es el primer día de clase.

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