Bandera sin victoria

Orio vence en la segunda jornada de Zarautz, pero Hondarribia gana en el cómputo global al remontar los ocho segundos de renta de Urdaibai

Jokin Victoria de Lecea - Lunes, 20 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BILBAO. 18 horas en el remo son todo un mundo. Condiciones del campo de regata, sensaciones de las cuadrillas, situación climatológica… en ese espacio de tiempo que no llega a ni a un día los cambios pueden ser enormes. Ayer, los mismos protagonistas del sábado se citaron en el mismo escenario y la película vivida en Zarautz fue completamente diferente. Urdaibai, que se quedó cerca de sentenciar la bandera tras su descomunal actuación en la primera jornada, pasó a no poder festejar nada. Perdió el trapo y un punto con respecto a Hondarribia. Fueron los derrotados del sábado los grandes triunfadores del fin de semana, los hondarribitarras se apoderaron de la Bandera de Zarautz tras finalizar con el mejor cómputo de tiempos entre las dos disputas y Orio, condenado a la segunda tanda por su mal trabajo previo, despertó como hacía tiempo no se le veía para destrozar el cronómetro con dos largos en popare de manual.

Hondarribia ganó la Bandera de Zarautz gracias a su regularidad. No ganó ninguno de los dos días, pero no fallar le dio el premio. El sábado los hondarribitarras estuvieron muy lejos de Urdaibai. Los bermeotarras fueron muy superiores y estuvieron cerca de dejar sin emoción la segunda jornada. La tripulación preparada por Orbañanos sobrevivió al momento crítico y en la segunda parte recortó unos pocos segundos que terminaron por ser decisivos. Ayer, la Ama Guadalupekoa fue la mejor de la tanda de honor. Dominó a sus rivales de tanda y pudo despegarse de Urdaibai. Aprovechó su momento. A Hondarribia solo le faltó el premio de los doce puntos, la gran regata de Orio les dejó sin ellos. Esa fue la mejor noticia de este fin de semana para la Bou Bizkaia. La renta de nueve puntos se mantiene y quedan dos regatas menos.

La jornada del sábado fue un mazazo para Orio. Le dejó en la segunda tanda y muy lejos de los tres primeros clasificados. Septiembre está a la vuelta de la esquina y los aguiluchos siguen tropezando demasiado. En Zarautz urgía una reacción y los remeros de la San Nikolas dieron el do de pecho. Santurtzi, Ondarroa y Donostiarra no pudieron hacer nada por aguantar el despegue oriotarra y la tanda quedó sentenciada ya en su primer largo de vuelta. Los patroneados por Gorka Aranberri acertaron a coger todas las olas y marcaron un tiempo a tener en cuenta. Sin embargo, esta buena actuación en popare se quedó en nada al compararlo con el último largo y su txanpa final. Orio creyó en poder ganar la regata y quiso dar un arreón final para meterse en la pelea por la bandera.

Hondarribia cogió el guante de Orio y salió con mucha fuerza. Su arranque dejó descolocados a Urdaibai, Zierbena y Cabo y no tardó en coger un bote de diferencia. Los hondarribitarras disfrutaron sobre las aguas zarauztarra. Orbañanos alineó a su trece de lujo y el resultado fue evidente. Tras un pequeño tanteo, la Ama Guadalupekoa sentenció primero la tanda y empezó su asalto a la bandera. Los bermeotarras no estaban a su mejor nivel, cada vez era más pequeña la mancha verde del líder de la manga y en el tercer largo eran trece los segundos de ventaja de Hondarribia. Aunque antes de tirar la toalla definitivamente, Urdaibai se revolvió. Ganar la regata era imposible, pero hacerse con la bandera era una posibilidad todavía. Apretó después de la última ciaboga y llegó a colocarse a ocho segundos. A 200 metros la bandera bailaba sobre el alambre de las centésimas. Entonces, los hondarribitarras cogieron una ola que les llevó directos a la bandera, aunque no igualaron la txanpa final de Orio.

San Juan huye del descenso

No solo hubo alegría en las filas de Hondarribia. San Juan fue otro de los ganadores de la jornada a dar un importantísimo paso hacia la salvación. Los sanjuandarras estaban en una mala dinámica, con Tirán recortando puntos y estrechando la renta con el descenso directo. Sin embargo, en el segundo día zarauztarra, la Erreka resurgió. Fue la trainera del principio de la temporada y se llevó la tanda, lo hizo cambiando la estrategia. Los entrenados por Juan Mari Etxabe tardaron más de lo habitual en coger la proa, pero esta vez no se desinfló, aguantando con mucha entereza las embestidas de San Pedro. El premio para San Juan fue mayor ya que la embarcación de Moaña finalizó en última posición, incapaz de superar a Kaiku. Los sestaoarras, otra vez con una cuadrilla llena de jóvenes remeros, dejaron mucha mejor imagen que el día anterior aunque solo les sirvió para ser penúltimos.