‘110 años, 110 obras’

“Nada más verlo me ha parecido un desastre;ahora me lo llevaría a casa”

Julian Atzger elige la obra ‘Job y sus hijos’ de la exposición ‘110 años, 110 obras’ del Museo de Bellas Artes de Bilbao

Andrea Valle - Lunes, 20 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 11:44h.

BILBAO. El austriaco Julian Atzger visita por primera vez el Museo de Bellas Artes de Bilbao junto a unos amigos. También es su primera vez en la villa, ciudad que visita durante su ruta por el norte del Estado. “Bilbao es el último destino en nuestro viaje por el norte de la Península Ibérica. De momento he podido ver poco de la ciudad, pero lo suficiente para saber que es muy bonita”, explicó a DEIA. 

Atzger solamente llevaba diez minutos en el Museo de Bellas Artes de Bilbao cuando había elegido su cuadro favorito de la exposición 110 años, 110 obras. El lienzo titulado Job y sus hijos de Domenico Piola encandiló al joven. “Cuando lo he visto por primera vez me ha parecido un desastre de cuadro, la verdad, pero a medida que me he ido fijando más en él me ha ido gustando hasta conseguir que quiera llevármelo a casa”, detalló.

La obra de Piola escenifica al Santo Job lamentando la muerte de sus diez hijos, sepultados por el derrumbamiento de su casa. El pasaje representa una de las calamidades que le infligió Satán, con permiso de Dios, para poner a prueba su fe.

“Es una representación dramática muy bien ejecutada. El hombre de la esquina superior derecha que asoma la cabeza junto al Santo Job es muy tenebroso, imagino que representa al demonio”, apuntó Atzger.

La gestualidad de Job, tan medida que resulta declamatoria, y el amasijo de cadáveres, ruinas, enseres y paños, constituyen todo un alarde en un artista primerizo. Y es que Piola realizó el cuadro con tan solo 22 años. 

De su visita al Bellas Artes Atzger destaca el cuadernillo que ofrece la pinacoteca, de forma gratuita, en el que se detalla la razón de ser del cuadro, su contenido e información del autor. “Es realmente interesante saber cosas del artista. Tras leer el texto sobre el cuadro he aprendido muchas cosas sobre Domenico Piola que de otra manera jamás hubiera sabido”, señaló el austriaco.

El autor

Se inició en el oficio de pintor con su hermano Pellegro a la temprana edad de siete años y hacia 1650 alcanzó la madurez artística con un estilo caracterizado por composiciones de efectos teatrales y acusadas diagonales, influenciado por la pintura de Giulio Cesare Procaccini. 

Entre la abundante producción de Piola, conservada en su mayor parte en Génova, se encuentran pinturas de caballete, grabados y dibujos, así como conjuntos decorativos de pinturas al fresco en palacios;algunos de ellos, como su casa taller, Casa Piola, fueron destruidos en el bombardeo de la ciudad por la flota del rey de Francia Luis XIV en 1684. 

Su estilo cada vez más barroco absorbió influencias de Valerio Castello, G. B. Castiglione, Pietro da Cortona, Correggio, entre otros.