La actualidad

Marijaia sopla velas solidarias

Se repartieron 5.000 pasteles. (Oskar González)

La dama festiva reparte 5.000 raciones de tarta para celebrar sus 40 años con el fin de donar la recaudación a CEAR

Ane Araluzea - Martes, 21 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Desde los mentideros del siglo XVIII hasta nuestros tiempos ha llegado en forma de anécdota un suceso -cuya certidumbre no está probada- en el que se describe cómo María Antonieta de Austria aconsejó a sus hambrientos súbditos que en ausencia de pan comiesen pasteles. Lejos de esta actitud arrogante y altanera, mucho más cerca de las necesidades de su pueblo, la reina de Aste Nagusia ha instigado la ingesta de dulces para celebrar su cumpleaños, pero a favor de una buena causa. Marijaia sopló ayer las velas, como las buenas soberanas, implicada con la sociedad que evoluciona a medida que transcurren los años -ahora más que nunca reina para bilbainos de todos los colores- y, sobre todo, con aquellos que más requieren de su altruismo.

Una enorme tarta de dos metros de alto compuesta por 5.000 chuchos cubiertos de diferentes chocolates endulzó los paladares de todos aquellos que acudieron al festejo en la plaza del Gas. A cambio del precio simbólico de un euro pudieron probar las delicias realizadas por el Gremio de Pastelería Artesana de Bizkaia en honor a Marijaia, que no se olvidó de aquellos para los que los pasteles son el último de los lujos que tienen en mente. En este caso, la recaudación fue a parar a la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR) en un acto cargado de simbolismo que contó con la colaboración del alcalde, Juan Mari Aburto, e Itziar Urtasun, concejala de Fiestas, entre otros.

El primero que probó uno de los codiciados dulces fue Galy, de 11 años, que llevaba más de media hora esperando junto al puesto a que el acto comenzase. Este joven bilbaino respondió con una profunda reflexión acerca de su presencia: “Quería participar porque dentro de unos años será historia”. La mayoría de los que se dejaron caer, sin embargo, lo hicieron por pura glotonería y aprovechando el emplazamiento estratégico de la plaza, entre El Arenal y el parque Etxebarria. Y cómo no, por colaborar a favor de los refugiados, una causa con la que los bilbainos están cada vez más sensibilizados.

“Las instituciones y una parte de la sociedad nos quieren hacer presentes, porque se está viviendo con preocupación el fenómeno”, aseguró Javier Galparsoro, presidente de CEAR, quien recordó que “hay millones de personas que no tienen posibilidad de una vida segura y que, por lo tanto, está huyendo en circunstancias dramáticas”. Echando la vista atrás a través de los 40 años de mandato de Marijaia, Galparsoro aseveró que la realidad ha cambiado mucho en ese tiempo. “De ser un país en el que teníamos un 2% de inmigrantes hemos pasado a tener casi un 11%. Hay personas de otras latitudes, que buscan lo mismo que cualquiera de nosotros, la paz, la libertad y la seguridad que se les ha negado”.

Aunque aseguró que la sociedad vasca bastante está sensibilizada con este fenómeno, indicó que no se puede decir que “somos plenamente acogedores”. Por eso animó a continuar en esa senda de trabajo en la que también quiso colaborar el alcalde, Juan Mari Aburto: “Durante todo el año intentamos trabajar juntos e ir de la mano. Pero en este momento creemos que merece la pena tener un gesto de una mayor visibilidad”, expuso sobre la recaudación que aprovechó la celebración del cumpleaños de Marijaia. A su lado, Manuel Angulo, presidente del Gremio de Pastelería Artesana de Bizkaia, destacó “la ilusión y las ganas” con las que han participado en la iniciativa.

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