Historias de... Artistas del taller Formarte

Creatividad sin barreras en delantales

En 2014 se puso en marcha el taller Bilbao Formarte;una escuela de arte para personas con discapacidad intelectual y psíquica, pensada para desarrollar su ingenio e imaginación

Por Sandra Atutxa Fotografía Borja López - Martes, 21 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

SIN libertad no existe creatividad. Esa es la base con la que un grupo de personas con discapacidad física y psíquica explotan todo su potencial en el taller Bilbao Formarte, una escuela de arte creada hace cinco años por Ana Urgoiti, Cristina Bacete y Laia Becerra. “Entendemos que las personas con discapacidad se encuentran con que, una vez cumplidos los 20 años, ya no tienen cabida en las aulas de educación especial, pero a través del arte pueden seguir formándose. Incluso la creatividad les puede dar una salida laboral que no sea un simple trabajo mecánico”, añaden las impulsoras de este proyecto.

Trabajar sin barreras, con total libertad, da como resultado auténticas obras de arte que no solo se pueden pintar en lienzos, sino que en esta ocasión se han seleccionado soportes textiles. Miguel Cordero, Imanol Llemenes, Dani Estevez, Vanesa González, Gorka Pérez, Ohiana Iralagoitia y Maitane Ruiz son siete de los artistas activos e incansables que se han encargado de pintar un centenar de delantales que se han distribuido en los restaurantes que en Aste Nagusia se han sumado a la iniciativa gastronómica Bilbao Taste Nagusia.

“Las actividades que realizan no tiene nada que ver con las manualidades”, explica Urgoiti. Es mucho más: “Todos los artículos que realizan son exclusivos, no hay uno igual”, describe la monitora.

Junto con los delantales estos alumnos del taller Formarte también pintan paraguas, alpargatas, bolsos, pañuelos, camisetas, vestidos... Cualquier elemento es válido para que este grupo de artistas suelten la imaginación y den forma a auténticas obras de arte.

A Miguel Cordero le encanta pintar. A través de un amigo descubrió hace unos años el taller y se apuntó con la intención de vivir la experiencia que le ayudara a dar rienda suelta a su imaginación. Se enamoró del proyecto y de los objetivos que se buscan a través del taller. Para Cordero trabajar y pintar los delantales para el proyecto gastronómico en Aste Nagusia ha sido un desafío en el que se ha sumergido en cuerpo y alma. “No sabes cómo te van a quedar. Tienes un delantal y tienes que darle forma sin saber el resultado”, añade. Para Miguel la labor que realizan desde el taller es importantísima para que personas como él puedan integrarse en la sociedad y puedan explotar una creatividad que en muchas ocasiones está oculta. “Yo estoy muy contento”, explica. Y añade: “Lo primero es un desafío y lo segundo es una oportunidad para la exclusión social”.

Para Cordero es fundamental que este tipo de proyectos se den a conocer porque “precisamos de ayudas” para poder continuar. “Lo que no se conoce no existe”, añade tajante. El taller necesita de apoyo para seguir adelante mejorando y ofreciendo cada vez más oportunidades a personas que por diferentes discapacidades no optan a las mismas oportunidades en la sociedad. “Este taller realiza una labor de base, pero se necesita mucho más. Todos necesitamos una oportunidad para la integración”, explica. Cordero aprovechó para agradecer a quienes han confiado en ellos.

En la actualidad son más de cincuenta los alumnos que hay en Formarte y según Ana Urgoiti no se apuntan a algo concreto.

“Cada uno puede hacer lo que le apetece en ese momento, pintar, hacer una escultura, algo de diseño gráfico... A no ser que pidan algo específico se les deja que prueben de todo. Por eso cuando empiezan solo se les pide que traigan una bata para no ensuciarse y el material lo ponemos nosotras.