Mesa de Redacción

El fútbol vuelve al origen

Por Susana M. Oxinalde - Martes, 21 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

cUENTAN que cuando jugó el Schalke 04 en Bilbao, los aficionados alemanes hablaban de aquella visita como una especie de “sexo telefónico”: un euro el minuto por los casi 100 euros de la entrada. El fútbol, nacido en Inglaterra de las clases elitistas y absorbido por la obrera, un balón, dos pies, sin clubes privados donde germinar, terminó hasta nuestros días alumbrado por jugadores venidos de los estratos más pobres. El fútbol abrazaba a la clase trabajadora, a los niños salidos de los barrios pobres y a la clase obrera disfrutando del fútbol como eterno placebo de la pasión por los colores. Arranca la Liga pero hace algún tiempo que el fútbol volvió a ser para unos pocos. Su desmesura ha producido equipamientos que muchos padres no se pueden costear, entradas a precios estratosféricos, no hay fútbol en abierto y los encuentros se juegan los lunes por la noche, con horarios imposibles para las agendas laborales y escolares. Es como si el deporte rey volviera a sus orígenes, a ser un gran club de elegidos ahora de fuerte arraigo popular pero negado a quienes hicieron del fútbol el deporte más democrático del planeta. Cuentan que un crack como Andoni Goikoetxea iba a buscar a los hermanos Salinas a su casa de San Adrián para llevarlos en coche a Lezama. Hoy aquí y allí, llegan todos al entrenamiento en Ferraris y los estadios presumen de salas VIP. Al menos nosotros todavía tenemos un estadio que se llama San Mamés, no el PTB Corporation Arena.

susana.martin@deia.com