Escipión espera a Lastra

El bilbaino Jonathan Lastra, que debutará en la Vuelta a España, durante la pasada edición de la Itzulia. (Photogomezsport)

El bilbaino debutará en la Vuelta a España con la ilusión de los principiantes y el objetivo ineludible de combatir en cada pulgada

César Ortuzar - Miércoles, 22 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

bilbao - En la maleta de Jonathan Lastra (3 de junio de 1993, Bilbao), que inicia un viaje iniciático el próximo sábado en Málaga, donde la vuelta a España se bajará la cremallera, se amontonan la rebeldía, la ilusión, la irreverencia, la esperanza y cierto temor a lo desconocido. Una amalgama de sensaciones que se enredan en la sonrisa perenne del ciclista bilbaino, que en su tercer año en el profesionalismo abre la puerta de una grande. “Tengo la sensación de que estoy preparado para afrontar el reto. Llego mejor que nunca, con muy buenas sensaciones”, alumbra Lastra, fascinado con la idea de competir en una carrera “con un recorrido muy duro” que mordisquea cada día, que roe las fuerzas hasta lamer el tuétano de la fatiga. “La diferencia entre los equipos WorldTour y nosotros está en ese ritmo constante que pueden mantener ellos con más facilidad durante tantos días. A nosotros nos cuesta más y eso, con el paso de las jornadas se va acumulando. Te castiga día a día”. Es la gota malaya. El rayo que no cesa. La tortura. “Seguro que sufro en la tercera semana, pero es lo que tienen las carreras de gran fondo. Para mí será todo nuevo, un aprendizaje. La Vuelta la afronto a modo de una lección de vida”, sugiere Lastra, al que le chispean los ojos, intenso el azul, gatuno.

Sobresalir con menos medios, acudir al ingenio y buscar pepitas de oro con la batea del trabajo y la paciencia es el mantra que rotula el pensamiento de formaciones como el Caja Rural, obligado a rastrear cada miga de pan para alimentar la presencia en carrera. “Salir por la tele y hacer propaganda es lo que nos da de comer, por eso tenemos que tratar de estar en las escapadas todas las veces que sean posibles. Tenemos que conseguir visibilidad en carrera, pero no sirve de nada precipitarse. Hay que correr con cabeza. Con ambición, pero con calma”, disecciona el bilbaino, convencido de que su misión, como la del resto del equipo, es dejarse ver y “tener presencia en carrera”. “Nosotros tenemos que hacer de la necesidad virtud”, establece el vizcaino. El ser humano ha avanzado a través de esa senda. Lastra le dará continuidad.

la lectura Además de un catálogo de sensaciones y sentimientos, en el petate que acompañará al bilbaino en las próximas tres semanas habrá sitio para la lectura de carácter histórico. Un libro nunca ocupa espacio. “Me llevo el último libro de la Trilogía de Escipión el Africano”. Escipión fue uno de los generales más reputados de Roma. Fue el militar que derrotó a Aníbal en la famosa batalla de Zama. De hecho, Escipión fue el único general romano que derrotó a Aníbal. El Aníbal de Lastra es la Vuelta. El bilbaino, que se enfrenta a su primera gran cumbre, a una conquista colosal, se aferra a la lectura de la Trilogía de Escipión, que narra la vida del general de manera novelada, en su despertar en una grande. Ese libro le acompañará en su larga marcha. “Desde hace unos años me interesa el mundo de la Roma imperial, de todas las cosas que fueron capaces de hacer en aquellos tiempos con la escasez de medios que había. Me parece impresionante”, diserta Lastra, que luchará en cada pulgada de la Vuelta, su primera gran batalla para poder “tener una foto de podio en alguna etapa”.

A Lastra, el cuerpo aún le recuerda el Tour de Croacia y la ascensión infernal, casi infinita, al Monte Jure, que le dejó con las piernas trémulas, a un palmo del desmayo después de una travesía vertical de hora y media y treinta kilómetros. “Es lo más duro que he subido”, recuerda antes de encarar la Vuelta, que adora las cumbres imposibles. “He reconocido bastante del recorrido y hay días de mucha dureza, con puertos muy exigentes. Eso le dará emoción a la carrera, pero a nosotros nos tocará sufrir”. No obstante, Lastra está dispuesto para el combate. “Las dos primeras semanas pueden ser las mejores para mí”, ilustra el bilbaino, al que espera Escipión el Africano, que dejó dicho: “Se demuestra más valor al atacar que al repeler los ataques”.

vuelta a españa 2018

Etapa 4 Alfacar. Sierra de la Alfaguara

Etapa 9 La Covatilla

Etapa 13 Valle de Sabero. La Camperona

Etapa 14 Les Praeres. Nava

Etapa 15 Lagos de Covadonga

Etapa 17 Oiz (Balcón de Bizkaia)

Etapa 19 Andorra. Naturlandia

Etapa 20 Coll de la Gallina

Secciones