El cartel de Aste Nagusia da visibilidad a esta forma de comunicación

En la txosna de Piztiak atienden con lenguaje de signos

Las comparseras Loreto y Alba se comunican en lengua de signos con Raúl, sordo, y Bego, intérprete. (Oskar González)

El cartel de Aste Nagusia da visibilidad a la lengua de signos y las comparsas reciben formación para atender a personas sordas

Ane López - Miércoles, 22 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BILBAO. Cuatro personas se reúnen en la txosna de Piztiak, aunque aparentan estar gesticulando, se trata de todo un proceso comunicativo. Están hablando en lengua de signos. Los cuatro protagonistas -Bego, Raúl, Loreto y Alba- tienen algo en común: su relación con el lenguaje no verbal.

En el caso de Raúl, sordo, la lengua de signos forma parte de su día a día, es el idioma que tiene para comunicarse. Aunque muchas veces lo hace leyendo labios, ya que es la única manera de hacerlo. Bego, por su parte, se sumergió hace diez años en el mundo de la interpretación.

Es ella precisamente la que ejerce de intérprete en la pequeña reunión, aunque Loreto Errasti y Alba Mendoza, comparseras de Piztiak, también han recibido formación al respecto. Ambas aseguran “que han aprendido lo básico” para poder atender en la txosna. Fue Piztiak la comparsa que impulsó la formación de lengua de signos de todas las comparsas. Loreto asegura que el año pasado tuvo una experiencia desagradable. Tras recibir a una persona sorda en la txosna, “me hizo sentir fatal la incapacidad de comunicarme con ella. En ese momento nos dimos cuenta de la carencia que había en el recinto festivo: la falta de comunicación”. Por eso, lanzaron a Bilboko Konpartsak la idea de poner en marcha una formación al respecto, y les dieron el visto bueno. A partir de ahí, todo se llevó a cabo de forma muy rápida, tan solo dos meses antes de que comenzará Aste Nagusia, dio inicio la formación de los integrantes de todas las comparsas. “Luego tenemos la función de transmitir lo que hemos aprendido a nuestros compañeros”, afirman. Aunque todavía no ha acudido nadie que haya necesitado intérprete, las de Piztiak recalcan que era una medida necesaria.

Sin ir más lejos, el cartel de Aste Nagusia ha sido el que ha visibilizado la desconocida lengua de signos, en palabras de su autora Jone Etxaburu: “El objetivo del cartel ha sido que sea lo más integrador posible, tener presente que todos formamos parte de las fiestas”. Aún así, todos se muestran a favor de que se implante en más ámbitos, no solo en fiestas.

Raúl, por su parte, comparte su día a día con el resto de asistentes: “Suelo ir a sitios donde sé que me entienden. Por ejemplo, para pedir un kalimotxo o un café no tengo problemas pero cuando es un cortado…”. Cuando tienen oportunidad, Loreto y Alba intentan improvisar una traducción, demostrando delante de la irakasle lo que han aprendido hace escasos días. Y es que fue precisamente Bego la persona que les dio un taller exprés para aplicar algunos signos como: horarios, bocatas, saludos y, recientemente, temas de agresiones sexistas, para que en palabras de Bego “puedan decir que estén tranquilas, pueden entrar en la txosna para estar seguras, y palabras como policía, Ertzaintza...”.

“Cuesta un poco porque te lías, tienes que usar las dos manos y tienes que expresar mucho con la cara”, subraya Alba. Además, las comparseras insisten en que “no es una medida de cara a la galería, queremos ser más inclusivos y participativos”.

Zentzumen Guztiekin, que ha sido la asociación que ha colaborado con ellos, incorporó en la web (www.zentzumenguztiekin.org) pequeños vídeos mostrando conceptos básicos como bocata, saludos... personalizado para Bilboko Konpartsak. Precisamente su presidenta, Estibaliz Ramos, que también tiene problemas de audición, conoce de primera mano los problemas a los que se enfrentan. Aunque tiene audífonos, hay momentos en los que no puede llevarlos, por infecciones de oídos, y es cuando se da cuenta de los problemas que acarrea. “La sociedad no está tan adaptada como pensamos, y las cosas se complican. No todas las personas saben lengua de signos, y además no todos las personas con problemas de audición lo asumen, lo que dificulta que sean ayudados”.

Esa fue la razón por la que Bego González comenzó a estudiar dicha lengua. Tras encontrase con la imposibilidad de comunicarse con la hermana de su pareja, se metió de lleno en este mundillo. Tras interpretar ruedas de prensa, teatros... se queda con la gente que se acerca a agradecerle su labor. “Ahí es cuando ves que tu trabajo merece la pena”, declara orgullosa. Además, todos animan a la gente a formarse, ya que “es importante para poder comunicarte con tus vecinos”, asegura Loreto. Porque, aunque lo desconozcamos, hay personas que necesitan vías alternativas de comunicación para poder integrarse en la sociedad.

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