‘110 años, 110 obras’ del Museo de Bellas Artes

“Me gusta cómo los colores claros dan luz y los oscuros, profundidad”

La granadina Nani Caba elige ‘Sincronía en verde’ en la muestra ‘110 años, 110 obras’ del Museo de Bellas Artes

Andrea Valle - Miércoles, 22 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 11:23h.

BILBAO. A finales del siglo XIX, varios pintores franceses se reunieron y crearon un grupo llamado Nabis. Caracterizados por su preocupación por el color y por lo diverso de sus actividades, llegaron a convertirse en una influencia principal sobre el arte de la época en París. Paul Sérusier, un pintor francés perteneciente al posimpresionismo, fue quien lideró a los Nabis.

La obra Sincronía en verde, de Sérusier, está expuesta en el Museo de Bellas Artes de Bilbao en la exposición 110 años, 110 obras. Es un bodegón tardío, en el que la libertad cromática de los Nabis se refrena en una paleta dominada por el verde.

Era la primera vez que Nani Caba visitaba el Museo de Bellas Artes de Bilbao cuando habló con DEIA sobre Sincronía en verde. “Es la primera vez que vengo a este museo. Soy de Granada y estoy de vacaciones, así que he aprovechado para hacer alguna actividad cultural por Bilbao”, explicó.

Sobre el cuadro, lo que más impresionó a la granadina fueron los colores que utiliza Sérusier en él. “Me gustan mucho los distintos tonos entre verde y verde agua con azul y azul agua. Cuando veo los colores compuestos y cómo los más oscuros dan profundidad y los claros dan luz a ciertas zonas, me gusta más aún”, apuntó mientras su ojos no dejaban de examinar hasta el más mínimo detalle de la obra.

La silla de madera tallada y la cortina azul ultramar se supeditan al lucimiento de la “sincronía en verde”, solo rota por el amarillo de los limones, que aportan una nota de vivacidad en una composición sobria y frontal, algo que también destacó Caba. “El juego que hace el autor con el amarillo en los limones para destacarlos está muy logrado”.

En la composición del cuadro se distinguen dos planos diferentes. Situada en un interior indefinido, se aprecian, sobre la mesa cubierta por un mantel verde, una jarra y tres limones, y en un segundo nivel, un jarrón más grande del que sale una rama de eucalipto y, a la derecha, el respaldo de una silla.

Para Caba no hay ningún autor ni ninguna obra que no merezca atención. Según detalló, “me gusta todo y disfruto con todo tipo de arte, tanto del moderno como del más antiguo”. De la pinacoteca y su exposición, Caba se lleva la experiencia de haber disfrutado con otros muchos.