Los mejores conciertos de la historia

Barón Rojo, la ley del más fuerte

Barón Rojo hizo explotar la fiesta en Zorrotzaurre. Foto: DEIA

El grupo heavy grabó un disco en vivo en 2007 bajo el acoso de la lluvia

Un reportaje de Andrés Portero - Viernes, 24 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Hubo un tiempo en el que el aficionado heavy no se sentía maltratado por la programación de Aste Nagusia y podría disfrutar de algunas de sus bandas favoritas. Los pioneros Barón Rojo, por ejemplo, han pasado varias veces y con formaciones diferentes por diferentes escenarios. De la Plaza Nueva, cuando todavía tenían pelo, a Zorrotzaurre, donde dejaron constancia para la historia en forma de disco, en 2007, de un maratoniano concierto grabado en vivo con una lluvia inmisericorde como testigo. Como en la jungla o en el salvaje Oeste, en el heavy prima la ley del más fuerte. Y bien lo saben Barón Rojo, el grupo liderado por los hermanos Castro a las guitarras que introdujo el género en el Estado en los años 80, con la colaboración de Obús. El fraterno dúo de guitarristas, que hoy sigue liderando la formación tras la desaparición (ejem) de Sherpa y Hermes, ha sido un habitual de Aste Nagusia. Recordamos con deleite una vieja actuación en la Plaza Nueva en la que oficiaron como teloneros Sangre Azul, con su disco El silencio de la noche todavía reciente. Y después, los Barón, a eso de las dos de la madrugada, con un repertorio que osciló entre las canciones de su disco del momento, Obstinato, y muchos de sus clásicos, de Resistiré a Con las botas sucias, con un tributo a Los Canarios de Get on your kneesincluido.

chuzos de punta Lo recuerdan siempre que pueden los hermanos Castro. En su apoteósica visita de 2007, esta vez ya en el escenario más amplio de Zorrotzaurre y con Ángel Arias y José Martos a la sección rítmica, llovieron chuzos de punta. No, no les pusieron fáciles las cosas a los casi 4.000 heavies que resistieron el acoso del cielo hasta altas de la madrugada, ya que la noche, en el que el cuarteto también sufrió algunos problemas técnicos.

“Cantando bajo la lluvia, así se podría llamar este concierto. Sois los mejores”, recordamos que alabó Armando al público más fiel de la banda, que aguantó impertérrito y empapado (en la zona VIP también, pero de la cerveza gratuita) tres largas horas de música que quedaron para la historia porque el recital acabó conviertiéndose en un doble CD y DVD que se editó posteriormente bajo el título de Desde Barón a Bilbao.

Ese álbum evidencia la comunión de los Castro con el público bilbaino a través de sus himnos (Los rockeros van al infierno, Con las botas sucias, Resistiré, Larga vida al rock &roll...), canciones de gran pegada (por volumen o intensidad emocional) pero menos proyección popular como Los desertores del rock o Siempre estás allí, y homenajes a Hendrix, AC/DC, Deep Purple o The Beatles. Armando se despidió asegurando que “no nos habéis fallado ni nunca lo haréis porque sois indomables” y también prometió “seguir en los escenarios un montón de años más”. Bueno, pues han pasado ya once y no se han desdicho.

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