vestidos artesanales

Puntadas con sabor a integración desde Sestao

Txentxa Marín y su ayudante, Daviz Irauregui, posan junto a un nutrido grupo de mujeres africanas que participarán en el concurso. Fotos: E. Z.

La octava edición del concurso de vestidos de Santa Rosa reunirá a cerca de 40 vestidos artesanales

Un reportaje de Emilio Zunzunegi - Sábado, 25 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Dicen que hay gente que no da puntada sin hilo y algunas incluso son capaces de tejer con su destreza e ingenio redes de solidaridad, de autoestima y de oportunidad. Es el caso de Txentxa Marín, una cacereña de Pozuelo de Zarzón que reside en Sestao desde los catorce años, y que desde la Asociación de Amigas de la Costura lleva 15 años promoviendo la profesión de modista confeccionista. Un empeño que desde hace siete años tiene un reflejo público a través de la organización del concurso de vestidos de Santa Rosa. “Conservamos esta celebración en honor a los famosos concursos de vestido barato que tan en boga estuvieron en lo años 40 y 50 del pasado siglo en muchos municipios de la Margen Izquierda”, reseña esta curtida maestra de la confección que no ha dudado en publicar un libro con los apuntes esenciales para conocer el cuerpo humano desde el punto de vista del patronaje y la costura. “Ahora estoy inmersa en la redacción de la segunda parte más enfocada en la transformación del vestuario”, apunta.

Mientras uno de sus cuatro hijos -el único que ha demostrado cierto interés por el oficio de su progenitora- afina los textos, los gráficos y dibujos de su segundo libro, Txentxa Marín ultima los detalles del concurso de vestidos de Santa Rosa que tendrá lugar el próximo día 30en la plaza del Kasko de Sestao. “Sabemos que es una fecha un tanto complicada sobre todo porque aún hay mucha gente que está disfrutando de sus vacaciones pero confiamos en que por lo menos tengamos el mismo seguimiento que en otras ediciones”, señala Marín, quien adelanta su intención de que en próximas ediciones “lo movamos al primer fin de semana de septiembre para que pueda contar con una mayor participación”.

Multicultural Una de las características que han marcado la trayectoria de este concurso, que cuenta con una pequeña ayuda -300 euros- del Ayuntamiento de Sestao, ha sido la búsqueda de la creatividad y la calidad del vestido sin mirar de dónde es la modista confeccionista. Fruto de este compromiso por el concurso sestaoarra han pasado creaciones de diversas modistas vizcainas y alavesas así como de creativas de diferentes países hispanoamericanos, magrebíes o africanos. De hecho en esta edición cabe resaltar el hecho de que en esta octava edición, en la que se prevé la participación de unas 20 modelos que desfilarán con cerca de 40 vestidos, la mitad son mujeres centroafricanas mayoritariamente procedentes de Nigeria.

“Estas mujeres han formado parte de un curso formativo en el que yo he sido su profesora y las creaciones que van a presentar han sido íntegramente diseñadas y confeccionadas por ellas”, reseña Txentxa, quien destaca el colorido y la elegante simplicidad de lo diseños por estas alumnas que ayer mismo confirmaron su inscripción en el concurso. “Tan importante es una buena idea o diseño como un buen acabado”, resume Daviz Irauregui un joven estudiante de Patronaje y Moda en el Instituto Nicolás Larburu de Barakaldo que colabora con Txentxa en la formación de las alumnas de la Asociación de las Amigas de la Costura quien defiende que la modista confeccionista de hoy día debe competir con el mercado de la ropa barata. “El mundo de la moda es muy amplio y la labor de la modista sobre todo si es capaz de sacar el despiece de una prenda y elaborarla tiene futuro”, indica Daviz.

Junto a las modistas africanas competirán confeccionistas de varios municipios de Ezkerraldea y de Bilbao que mostrarán sus creaciones el día 30 a partir de las 20.30 horas en la plaza del Kasko. Un acto que bajo la batuta de la cantante y profesora de canto, Sole Silver, homenajeará a la cuadrilla Los del pañuelo, un grupo de sestaoarras que año tras año dedican sus coplas a Santa Rosa.

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