Arkeologi Museoa de Bilbao

La huella vasca de hielo

Ainhoa Claro ofrece una visita guiada de la exposición ‘Ice Age Europe Now: Cambios Climáticos en la Historia’ en el Museo Arqueológico de Bilbao. (Borja López)
Cráneo de hombre del Neolítico expuesto en el Museo Arqueológico.
Pelvis de rinoceronte lanudo encontrado cerca de Santimamiñe.
Cabeza de oso encontrada en Karrantza. Fotos: Borja López

El Arkeologi Museoa ofrece, hasta el 30 de septiembre, la exposición ‘Ice Age Europe Now: Cambios Climáticos en la Historia'

Un reportaje de Andrea Valle - Sábado, 25 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

DICEN que hay que conocer el pasado para comprender el presente. Saber quién has sido para entender quién eres. Desde el Museo Arqueológico de Bilbao ofrecen la oportunidad de conocer cómo fue la última Edad de Hielo en Euskadi a través de la exposición Ice Age Europe Now: Cambios Climáticos en la Historiahasta el 30 de septiembre. La época que aborda la exposición comenzó hace 110.000 años en el periodo del Cuartenario y finalizó hacia el 10.000 a. C. dando paso al Holoceno o periodo posglacial, época en la que nos encontramos en la actualidad.

El concepto de la Edad de Hielo traslada a la mente de cualquiera un periodo de frío intenso y constante, pero lo cierto es que fue una época con picos de temperatura. Todo ello, según explica Ainhoa Claro, una de las guías del museo, ha sido estudiado de una forma muy concienzuda examinando, por una parte, los animales que vivieron en distintos periodos de la Edad de Hielo y, por otra, los restos vegetales que dejó la flora de la época.

En Ice Age Europe Now: Cambios Climáticos de la Historia se exponen diferentes fósiles de animales que se han encontrado en Euskadi. Desde el cráneo del primer oso encontrada en Karrantza, hasta una pelvis de rinoceronte lanudo hallado cerca de la cueva de Santimamiñe, o cuernos de bisonte localizados en la cueva de Aso en Dima. Los restos de este último mamífero resultan inusuales respecto a la fauna actual, ya que la mayoría de los cíbolos se encuentran hoy en día en Canadá, Estados Unidos, y en ciertas parte de México. Estas especies corresponden a una época especialmente fría, sin embargo, a través de los fósiles de la microfauna de la época, podemos apreciar mejor esos cambios. “A diferencia de los animales más grandes, la microfauna, que son aquellos animales más pequeños que el conejo, mueren en cuanto cambia un poco su hábitat. El ratón de campo vive en zonas más cálidas, y la musaraña por su parte, en los climas más fríos. Por lo tanto, al dividir la tierra en capas, encontramos en los distintos estratos diferentes animales, y así podemos saber que el clima ha cambiado”, explica Claro.

Los restos vegetales también ejercen una gran función para determinar el clima de las distintas épocas ya que no todas las plantas sobreviven al frío o al calor y de esta manera también se puede saber cuál era el paisaje de la época.

focas y hasta pingüinos Los cambios climáticos también tuvieron efecto directo en el nivel del mar, y es que, como se exhibe en la exposición del Museo Arqueológico, la línea costera cambia en relación al clima. En una fotografía de la exposición, se aprecia cómo la playa de Jaizkibel se situaba a 20 metros sobre la costa actual. Además de la línea del mar, la fauna marina también era diferente a la época actual y es que, según explica Claro, en la zona del faro de Santa Catalina de Lekeitio se encontraron fósiles de focas, una especie de ballena, e incluso de pingüinos.

En la exposición se explica también cómo, a la llegada de la Edad de Hielo del Neolítico, empezaron a haber cambios por parte del hombre, como puede ser la tala de árboles. Sin embargo, no es hasta la época del Antropoceno cuando se empiezan a distinguir cambios para nada naturales. “Es aquí cuando la tierra empieza a tener presión del ser humano, es nuestra época”, detalla Claro. “Ahora, en el estrato inferior al nuestro no encontramos fósiles de animales o restos vegetales que determinan cómo es nuestro pasado más reciente, sino que en la capa más cercana a la tierra hay latas de conservas, tenedores, cuchillos, vidrios, herramientas e incluso medicinas, algo muy contaminante”, apunta.

concienciación De esta manera, a través de la explicación de cómo fue la Edad de Hielo en Euskadi, el Arkeologi Museoa trata de llevar a cabo una concienciación con la que la gente empiece a preocuparse por si realmente es este el mundo que se quiere dejar a las futuras generaciones. Isabel Alonso, una de las visitantes a la exposición, salió sorprendida por cómo fue Euskadi en la Edad de Hielo y asegura que “exposiciones como estas son necesarias para concienciar de cómo el ser humano ha ido estropeando la Tierra. Podemos saber cómo es Euskadi hace 110.000 años gracias a restos naturales, ¿qué pasará en el futuro? Es importante que la gente tenga conciencia del impacto que tenemos en la Tierra”, apunta.

La exposición se enmarca en la red de museos Ice Age Europe que está formada por 20 centros dedicados al conocimiento de la Edad de Hielo en Europa, uno de los periodos más fascinantes de la historia de la humanidad, que ha dejado huella en el patrimonio cultural de las diferentes ciudades.

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