Atlético de Madrid 1 - Rayo Vallecano 0

Oblak y el tino de Griezmann

Griezmann, Lucas y Lemar, con la Copa del Mundo de Francia. (EFE)

El rayo planta cara y hace sufrir en el metropolitano a un Atlético tan estelar como cargado de dudas

ATLÉTICO DE MADRID: Oblak;Juanfran (Min. 35, Thomas), Savic, Godín, Lucas;Correa, Rodri, Saúl, Lemar (Min. 65, Koke);Griezmann (Min. 75, Gelson Martins) y Diego Costa.RAYO VALLECANO: Alberto;Advíncula, Abdoulaye Ba, Amat, Alex Moreno;Gorka Elustondo;Kakuta (Min. 69, Pozo), Trejo, Comesaña (Min. 69, Medrán), Álvaro (Min. 76, Moreno);y Embarba.Gol: 1-0: Min. 63;Griezmann.Árbitro: González González (C. Castellano-leonés). Amonestó a Álvaro García y Koke.Incidencias: Wanda Metropolitano, unos 50.000 espectadores. Antes del inicio del encuentro, Griezmann, Lucas Hernández y Lemar ofrecieron a los aficionados la Copa del Mundo conseguida con Francia en Rusia 2018.

Iñaki Dufour - Domingo, 26 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

MADRID. El Atlético de Madrid solucionó su primera victoria en esta Liga y un apuro en el estadio Wanda Metropolitano agarrado una vez más a un gol de Antoine Griezmann, al que le bastó un chispazo en todo el encuentro, y a las paradas de Oblak, indispensables ambos para derribar a un competitivo Rayo Vallecano.

Del gol del delantero francés y de las intervenciones salvadoras del portero esloveno en el tramo final, determinante cuando su equipo asistía encerrado a los instantes finales para contener la ambición y los méritos de su rival, que hizo mucho más para ganar o empatar que para perder, surgió ganador el bloque de Simeone.

Al Atlético aún le falta tiempo. Hay muchas expectativas en una plantilla imponente, pero las certezas se generan sobre el campo y, sobre todo, con resultados. El campeón de la Supercopa de Europa mantiene muchas dudas en lo primero;no en lo segundo, ganador en su puesta escena en casa porque tiene a Griezmann y a Oblak.

Da igual que el francés aún no esté a su mejor nivel físico ni técnico, que su pretemporada haya tenido los condicionantes del Mundial logrado en Rusia o que apenas hubiera entrado en juego en sesenta y tantos minutos. Tiene gol, muchísimo. Le bastó un córner de Lemar, un rechace y un balón suelto para el 1-0 (m. 63), sufrido e imposible, después, sin un par de paradas de Jan Oblak.

Un alivio para el Atlético, domado primero por la presión del Rayo. Se jugó mucho más entonces -la media hora inicial- a lo que quería el equipo franjirrojo que el bloque local, rodeado cuando dispuso de la pelota, a trompicones, sin medio metro para maniobrar ninguno de sus futbolistas en ningún lado y sin apenas conexiones.

Mérito de su adversario, que se plantó en el estadio Wanda Metropolitano zarandeado hace una semana por el Sevilla (1-4), pero sin dudas en su propuesta: desde la intensidad con la que corrió, agobió e incómodo al Atlético cuando el balón no era suyo hasta la valentía que demostró cuando se desplegó al ataque hacia Embarba.

Compacto, activo, meticuloso tácticamente en cada metro, le dio para inquietar, incluso asustar luego, al Atlético en el otro área con unos cuantos acercamientos más prometedores en el desarrollo que efectivos en el desenlace -exigió tres paradas a Jan Oblak- e incluso para sentirse como mínimo a la altura, ayer, de su oponente.

Durante todo el duelo, en el que el bloque de Diego Simeone rebuscó el nivel que se le presupone, a Antoine Griezmann entre líneas, a Diego Costa a la espalda de la defensa, a Thomas Lemar, el juego en el medio de Rodri, de vuelta al once por la suplencia de Koke, la llegada de Saúl... Y no encontró casi nada con constancia.

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