suben las ventas en los locales

Los negocios notan en caja la masiva asistencia a fiestas

Los operarios comenzaron ayer a desmontar las terrazas que se instalaron por todo Bilbao con motivo de la celebración de Aste Nagusia. (Oskar González)

El 40º aniversario de Aste Nagusia logra un incremento de ventas en los localesHosteleros y comerciantes destacan la gran afluencia de turistas durante las recientes fiestas de Bilbao

“Ha sido un año próspero, uno de los mejores;además no ha habido ningún conflicto” “Los hosteleros están muy contentos con el incremento de ventas que ha habido este año” “El centro de Bilbao aporta un activo complementario a la zona de El Arenal”

Ane López - Martes, 28 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BILBAO. Marijaia ya es historia. Después de su quema en la ría, solo queda mantener los buenos recuerdos obtenidos en los últimos nueve días de Aste Nagusia. Por eso, finalizadas las fiestas, es momento de hacer balance de los resultados obtenidos y medir el impacto su celebración supone para la economía de Bilbao. Todas las fuentes consultadas se muestran de acuerdo: ha sido una de las mejores ediciones de Aste Nagusia de los últimos años.

Comerciantes, hosteleros... Todos se muestran muy satisfechos con las ventas logradas durante los nueve días de fiestas. El buen tiempo, la fecha o la masiva llegada de turistas son algunos de los motivos que les permitieron hacer caja después de trabajar a destajo durante los últimos días.

Millón y medio de personas disfrutaron de la presencia de Marijaia, un 14% de turistas entre ellos. La hostelería fue el servicio más demandado por todos los asistentes. Tardes de poteo, comida, bebida... Cualquier excusa era buena para disfrutar de la fiesta a lo largo de toda la semana.

Por eso, Yolanda Amor, propietaria del bar Urdiña de la Plaza Nueva, se mostró muy contenta con el resultado, ya que logró recaudar un 20% más que el año anterior. “Ha sido un año próspero, no ha habido conflictos. Es una manera perfecta de acabar el verano”, aseguró. Además, Amor también destacó el turismo extranjero, sobre todo formado por franceses. Aunque algún escocés también se acercó al local vestido con el kilt, la falda típica de las tierras norteñas, según relató entre risas la propietaria.

El Casco Viejo es centro de muchas de las actividades organizadas en la ciudad, hecho que ayuda a atraer a un amplio espectro de consumidores. Por eso, Igor Portu, propietario de la Taberna Casco Viejo, se mostró -al igual que Yolanda- muy satisfecho con los resultados obtenidos. “El ambiente ha sido buenísimo, gracias a los txistularis y demás gente que se ha acercado han creado un espacio muy atractivo. Además no ha había ningún problema, han sido unas fiestas muy limpias”.

Jon Aldeiturriaga por su parte, apoyó las palabra de los hosteleros del Casco Viejo, dado que él, como gerente de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo, se mantiene en contacto con los propietarios de todos los locales que forman parte de la asociación. Por eso, afirmó que “los hosteleros están muy contentos con el incremento de ventas que ha habido este año, entre un 10 y un 14% más que el año pasado”. Aldeiturriaga destacó también que el consumo es diferente. Mengua el gasto por individuo, pero mucha más gente acude a las fiestas, “por lo que los ingresos acaban compensando”.

Los comercios también se beneficiaron del incremento de público en esta edición, principalmente porque decidieron mantener abiertos sus locales, a diferencia de otros años. Y eso da sus frutos. Dada la masiva llegada de visitantes, los locales más frecuentados fueron los de recuerdos. Los productos artesanales son muy demandados por los visitantes que decidieron acercarse a Bilbao en estas fechas.

El plano comercial basa su potencial, mayoritariamente, en turistas. Comercialmente ha sido una semana muy interesante, porque el Casco Viejo tiene ofertas de todo tipo, además “estamos hasta arriba de turistas”. Aun así, las tiendas de diseño se mostraron también satisfechas según Jon Aldeiturriaga: “A pesar de ser final de temporada, época baja para las ventas, han conseguido incrementar los ingresos obtenidos”.

Periferia

El centro de Bilbao logra en los últimos años que la fiesta se complemente con la oferta de Abando. Hostelería, comercios o empresas demuestran que fuera de El Arenal la fiesta prosigue. Por eso, Jorge Aio, gerente de la agrupación BilbaoCentro se mostró muy satisfecho con las cifras obtenidas por sus asociados. En palabras de Aio, “Aste Nagusia comenzó muy fuerte ya desde el fin de semana. Y ha ido a más hasta el último domingo. Ha habido mucha gente en las calles, más que nunca”. Además, el gerente de BilbaoCentro destacó que “la parte gastronómica del centro de la ciudad y los hoteles han servido de referencia. A pesar de cumplir cuarenta años, sigue siendo el activo de la ciudad, tanto económica como turísticamente”, ya que a pesar de que la mayoría de gente se concentra en el Casco Viejo, “el centro aporta un activo complementario a El Arenal”.

Sin embargo, no todo el mundo se muestra contento. Un hostelero de Indautxu mostró su disgusto por la falta de actividades en su zona. “La gente solo está en el Casco Viejo”, subrayó el hostelero. “El año pasado estuvo mejor. Ya no hay la alegría que encontrabas antes en las calles, antes había toreros en Abandoibarra, pero te lo quitan todo y eso se nota en la cantidad de gente que se acerca a esta zona”.

Por eso, la despedida a la semana más importante de Bilbao se hace con la satisfacción de la mayoría de sus protagonistas. Satisfacción por el buen resultado obtenido y el trabajo bien hecho.

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