por la nómina de julio

La nueva subida y el pago de los atrasos del año disparan un 5% el gasto en pensiones

Los pagos de la Seguridad Social marcan un nuevo máximo histórico con un desembolso de 9.218 millones en agosto

“No podemos decir que el futuro de una pensión digna es hacerse un plan privado” “No hay avances en la reunión con la ministra y no se puede contar nada porque no hay nada”

A. Diez Mon - Martes, 28 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BILBAO. El gasto mensual en pensiones alcanza su máximo histórico en agosto en el Estado. La factura asciende a 9.217,9 millones de euros, lo que supone un incremento de un 4,86% respecto al mismo periodo del año pasado. El motivo de ese repunte tan abultado es que la nómina de julio de los pensionistas, que se paga el 1 de agosto, incluía por fin el incremento del 1,6% que el PNV arrancó en abril al Gobierno de Mariano Rajoy. Además, también se han pagado este mes los atrasos de la revalorización desde enero.

Como consecuencia, el gráfico del gasto de la Seguridad Social da un salto en relación a la pauta seguida mes a mes durante los últimos años tras la entrada en vigor de la última reforma de las pensiones. Aunque sobre el papel el repunte de agosto es coyuntural, lo cierto es que en septiembre también se superarán los niveles de crecimiento del gasto sobre los que pivota la estrategia diseñada por el anterior Ejecutivo popular para evitar el colapso del sistema. De modo que la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, salió ayer al paso de las cifras hechas públicas por su Departamento.

Valerio defendió por un lado que el sistema público de pensiones “tiene un futuro muy halagüeño” y, por otro, aseguró que el Gobierno de Pedro Sánchez revisará el modelo con los agentes sociales y los partidos para garantizar su viabilidad.

La difusión del gasto que genera la asistencia contributiva de la Seguridad Social coincidió con otro lunes, esta vez sí al sol, de los pensionistas en los aledaños del Ayuntamiento de Bilbao. Allí, insistieron en sus demandas, entre ellas la pensión mínima de 1.080 euros, y mostraron su intención de no levantar al pie del acelerador de las movilizaciones con la vista puesta en la manifestación convocada para el 1 de octubre.

El número de pensiones en Euskadi era de 552.462 el pasado 1 de agosto, lo que supone un incremento del 1,3% interanual. La pensión media es de 1.188,84 euros, un 3,9% más que hace un año. Pero tras esa media hay personas que cobran notablemente menos. La pensión media de viudedad ronda, por ejemplo, los 800 euros y en general hay un numeroso colectivo que cobra menos de 850 euros y también es amplio el grupo de los que no alcanzan ni siquiera ese montante.

Por este motivo, los pensionistas vizcainos volvieron ayer a defender su propuesta de fijar una pensión mínima de 1.080 euros. Uno de los integrantes del movimiento, Jon Fano, consideró un “pequeño paso positivo” el acuerdo entre PSOE y Podemos para subir las pensiones de acuerdo al IPC. Se trata de uno de uno de los compromisos de la alianza en materia presupuestaria entre ambas formaciones, que, a juicio de Fano, es posible gracias “sin duda a la presión y movilización que han estado realizando los pensionistas”. Con todo consideró “muy limitado” el acuerdo porque “no blinda la subida permanente de las pensiones al IPC ni recoge una subida acorde para las pensiones mínimas ni para las de viudedad, porque solo uno de cada cinco viudos se beneficiará de las subidas”.

La presión de la calle

Otra de las integrantes del movimiento, Andrea Uña, destacó la “multitudinaria” asistencia a la manifestación del pasado día 20, coincidiendo con la Aste Nagusia bilbaina y que contó con la presencia de ciudadanos de otras comunidades y de representantes de las comparsas. “Tendrían que tenernos en cuenta los que en realidad mandan, pero hasta que eso no ocurra seguiremos. Seguiremos mientras no seamos escuchados porque la respuesta está en la calle y la ciudadanía está con nosotros”, indicó Uña.

En esa línea, Uña precisó que “no hay ninguna novedad” en relación a un posible encuentro entre el Movimiento de Pensionistas Vascos y la ministra de Trabajo y Seguridad Social tras la ausencia del colectivo vasco en el encuentro que mantuvo con la plataforma estatal el 31 de julio y en el que si estuvieron otros pensionistas vascos.

Precisamente en la apertura en Jaén de un curso de la Universidad Internacional de Andalucía, la ministra Magdalena Valerio aseguró que el sistema público de pensiones “va a tener un futuro halagüeño”. Para ello, abogó por reforzar el modelo con medidas que surjan del debate en el Pacto de Toledo y la Mesa de Diálogo Social. “No podemos decir a la ciudadanía, a quienes están trabajando, y menos a las que están desempleadas buscando empleo, que el futuro de una pensión digna para ellos es hacerse un plan privado de pensiones. Quien quiera y pueda, que se lo haga, pero el Gobierno lo que tiene que velar es por un sistema público potente, fuerte, solvente y que dé esperanza en el futuro”, dijo.

Valerio añadió que, si las cotizaciones no son “suficiente” para que las pensiones cumplan esos objetivos, será necesario “inyectar” dinero de los Presupuestos o buscar recursos vía impuestos. “Y luego ya se puede debatir si nos vamos a impuestos especiales, tipo impuesto a la banca, a las transacciones financieras, a la llamada tasa Google o a las tecnológicas. O nos vamos a hacer una reforma fiscal justa que implique más ingresos, que los tienen que poner los que más tienen”, comentó la ministra. En todo caso, habrá que esperar a “ver qué sale de la Mesa de Diálogo Social y del Pacto de Toledo”.