Casi 500 años de historia

La nao ‘Victoria’ busca grumetes en Santurtzi

La réplica de la nao estuvo recientemente en Bermeo. (Borja Guerrero)

La réplica de la primera nave que circunnavegó el mundo permanecerá en el puerto pesquero hasta el 2 de septiembre

Un reportaje de Emilio Zunzunegi - Miércoles, 29 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

La Virgen del mar alarga su sombra protectora sobre el recio casco de la nao Victoria que desde ayer admite a bordo a todo tipo de grumetes que quieran conocer más de cerca la historia de la réplica de la nave que hace casi 500 años tuvo la osadía de circunnavegar el globo terráqueo a las órdenes del navegante portugués Fernando Magallanes y del intrépido marino guipuzcoano, Juan Sebastián Elcano quien logró arribar a puerto vasco después de tres años de navegación y desventuras. “Me han impresionado las medidas porque me ha parecido un tanto claustrofóbico sobre todo si pensamos que aquí navegaron cerca de 40 personas”, acertaba a describir Gloria Sánchez una vecina de Santurtzi que se acercó a primera hora de la mañana a la nao que permanecerá anclada en el puerto pesquero santurtziarra hasta el próximo día 2 de septiembre. “Ahora la nave se gobierna con 11 personas de las que cuatro son profesionales y el resto son voluntarios”, reseñaba el capitán de la embarcación, Ángel Alvariño, un gallego de El Ferrol que con tan solo una campaña a sus espaldas en la histórica réplica rezuma admiración por los hombres que completaron la aventura marina. “Aquello no fue una aventura. Era una locura. Sobre todo porque la nao a pesar de ser un barco oceánico tiene mucha obra muerta y poco calado por lo que con el viento es muy difícil de maniobrar. El viento hace vela y si te pilla en parado te lleva de costado”, señala este marino que reconoce disfrutar cuando puede desplegar el velamen de la nave.

A toda vela “En buenas condiciones de viento el barco es capaz de sobrepasar los diez nudos, más que con los motores”, destaca este avezado tripulante de pesqueros y barcos mercantes que pronto pondrá la proa en dirección a Bilbao antes de seguir el descenso del sol hacia tierras cántabras. “A mi me ha quedado la idea de que las personas que hicieron el viaje o eran muy decididos o estaban locos porque visto donde tuvieron que pasar tanto tiempo se hace difícil de comprender”, señalaba el berangotarra Manu Prior. A su lado, el sestaoarra, vecino de Leioa, Asier Zabala, elevaba su admiración por los tripulantes al destacar que “hoy día con los superpetroleros y grandes barcos portacontenedores que los ves en el mar y parecen una nuez en la mar, imagínate lo que era esta nave en el océano“. No es de extrañar que la proa de los tripulantes de la nao Victoria sea un hito de la navegación mundial aunque como reseña con sorna el capitán “si Elcano hubiera sido norteamericano sería más famoso que el propio Cristóbal Colón”.

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