Líderes y fanáticos

Gerardo Hernández Bilbao - Miércoles, 29 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

La conciencia propia, o “casa interior” en los creyentes, está en ruinas, abandonada a menudo, prácticamente vacía. Por contra, la “casa exterior”, de la que alimentan sus creencias (distintas fes ciegas, en “lo que no ven” y deben aceptar porque se lo inculcan sus familias y líderes), absorbe todos los focos informativos. Si se mira en profundidad y no solo al charco en que se mueven, se puede entrever también cómo manipulan. Algunos ingenuos, que nadan excitados en esos charcos “religiosos”, incluso consideran que deben agredir, incluso matar, en defensa de la justicia de sus dioses. Evidentemente humanos.

Líderes falsos, para los que la conciencia individual (auténtico asiento de la divinidad en nosotros) es un recurso que utilizan para garantizar sus fines de control.