Biribilketa

Hulot, ‘¡chapeau!’

Por Susana M. Oxinalde - Miércoles, 29 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

SUELE pasar con los grandes talentos o aquellos que se han desarrollado en su burbuja. El mutis del ministro estrella del gabinete Macron, hoy exministro de la Transición Ecológica y Solidaria, Nicolas Hulot, nos deja la constatación de que alguien con una cartera con esos nombres solo puede ser un romántico. Suelen dimitir los ministros porque les han pillado en falta o porque directamente su superior les enmienda la plana. Le pasó a esas estrellas fugaces como Ruiz Gallardón, Mato y en los últimos tiempos a Màxim Huerta, esa supernova explosionada por su propia luz. Hulot se va porque directamente no le dejan hacer, que es otra forma de que te enmienden la plana desde arriba, dándose de bruces con la gestión, la burocracia o las trabas planetarias que generan sus propios congéneres, los políticos y las políticas. Pero Hulot no era uno de ellos, sino un histórico ecologista venido a ministro estrella que dio ayer su tocata y fuga en el prime time radiofónico de la República. Su presidente, neoliberal y de buena planta, se enteró ayer por la prensa de que en su gobierno había un idealista con demasiada fe. Con personas como estas una no sabe muy bien si plantarles dos sopapos o dos besos, pero el candor en política también debiera sumar puntos, sobre todo cuando alguien sabe reconocer que no está a la altura de los desafíos para los que fue llamado. Chapeau por el ministro ecologista Hulot y su portazo el día después de que su presidente rebaje el pago de las licencias de caza en una reunión con el lobby correspondiente. El planeta se cuece pero a veces son necesarios aquellos a los que les falta un hervor.