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Santa Rosa de Lima tiene quien le cante en Sestao

Joseba Urbieta porta orgulloso el retrato de la santa, homenaje de las Amigas de la Costura. Fotos: E. Z.
Pepe Expósito se aplica en la jota.
La imagen llegó a Sestao en el siglo XIX.

La cuadrilla de El Pañuelo sigue fiel a su cita con la santa llegada desde Perú

Emilio Zunzunegi - Viernes, 31 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Sestao - Parece que fue ayer pero más de uno de los componentes de la cuadrilla de El Pañuelo de Sestao lleva más de media vida acudiendo cada 30 de agosto ante la hornacina de la calle Vía Galindo donde se haya situada Santa Rosa, la joven doncella peruana que tras fallecer en 1617 fue canonizada por el Papa Clemente X en 1671. Patrona de la guitarra, la limeña cuenta en el pequeño concejo de Sestao de una gran devoción que año tras año va ganando adeptos gracias al apoyo municipal y a los incombustibles miembros de esta cuadrilla de vecinos que mantienen vivo este reconocimiento que en otras épocas era multitudinario.

Baste reseñar la crónica que en 1967 escribió J. Flaño, recuperada por la web Sestao en el recuerdo, donde se hace referencia a un acuerdo plenario del 20 de agosto de 1843 -hace 175 años- en el que se da el visto bueno a “contratar un decente músico tamborilero, según costumbre, para la romería que se celebrará el próximo día 30 con motivo de la festividad de santa Roa de Lima”.

“Nadie sabe a ciencia cierta cuándo se puso la imagen de la santa en la fachada del antiguo caserón de la familia Castaños, en la Calleja, pero desde que yo era niño acudir a la hornacina era participar en una fiesta muy popular en Sestao”, recuerda Joseba Urbieta Piki, el octogenario presidente -por aclamación- de esta singular amalgama de sestaoarras que cada año renueva sus votos a la santa que falleció en 1617, a los 31 años de edad, después de una vida de privación, mortificación, penitencia y piedad religiosa.

‘Valmaseda’ Una santa que fue encumbrada como patrona de Sudamérica y Filipinas, y cuya imagen llegó a Sestao de la mano del conde de Valmaseda, un sestaoarra que a principios del siglo XIX fue como cadete de infantería a Perú de donde regresó, tras haber estado cerca de perecer en más de una batalla, con el entorchado de general y con la cruz laureada de San Fernando. La imagen se entronizó en el caserío que ocupaba su familia y que desapareció bajo la piqueta del progreso a mediados de la década de los años sesenta del pasado siglo si bien, la imagen de la santa, cuya advocación es la más antigua del concejo, halló cobijo en la hornacina del edificio número 4 de la actual Vía Galindo.

Este lugar ayer concitó el ánimo de cientos de vecinos que acudieron a la celebración en la que no faltaron los txistus del grupo Salleko ni el aurresku de honor a la santa por parte de un dantzari de este longevo grupo de danzas. Después la cuadrilla entonó la jota a la santa, escrita por el médico Jose Ramón Tejedor, en la que tras reconocerla como la noble santa de Sestao se señala que es su santa más añeja. “A Santa Rosa venimos que es nuestra santa más vieja. Vino a Sestao hace siglos y se quedó en la Calleja”. Tras el canto, la asociación de Amigas de la Costura les hizo entrega, como homenaje, de un cuadro con la imagen de la santa limeña.

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