el próximo 8 de septiembre

Urkullu reconocerá el papel decisivo de los vascos en el exterior a lo largo de la historia

Recordará al Gobierno en el exilio y la emigración actual en el Día de la Diáspora del próximo 8 de septiembre

M. Vázquez - Viernes, 31 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bilbao - Los vascos que tuvieron que abandonar Euskadi por la guerra, por razones económicas, laborales o personales tendrán por primera vez en la historia un reconocimiento institucional al más alto nivel el próximo 8 de septiembre. El lehendakari presidirá los actos del Día de la Diáspora, una jornada que se ha instaurado este año para homenajear a la comunidad de vascos en el exterior, una de las más potentes y organizadas, y que ha sido capaz de tejer una red de 191 centros en 25 países. Las estimaciones del Gobierno vasco apuntan como muy probable que los descendientes de los vascos en el exterior superen al número de ciudadanos que habitan ahora mismo en el interior de la comunidad autónoma. Urkullu quiere recordar que esa diáspora ha sido decisiva en momentos clave de la historia para preservar la cultura y las instituciones vascas, como sucedió durante la dictadura, con el Gobierno en en exilio de José Antonio Aguirre, y después de Leizaola.

Según fuentes del Gobierno vasco consultadas por DEIA, en el acto que aún ultima la secretaría de Acción Exterior de Marian Elorza, el lehendakari va a realizar un reconocimiento a la labor de toda la diáspora, tanto la histórica como la más reciente. La jornada servirá para recordar a la diáspora económica que abandonó su hogar para buscar oportunidades laborales (hasta 1936), la diáspora política (tras el estallido de la Guerra Civil en 1936, permitió mantener las instituciones vascas en el exilio), y la diáspora más reciente, surgida a partir de 1979, que ha hecho las maletas para buscar oportunidades laborales o por razones personales, y que ha contribuido a difundir las señas de identidad vascas en el exterior.

A diferencia de lo que sucede con otras diásporas como la gallega, que se focaliza en América, la emigración vasca se ha extendido por todo el mundo, aunque la más potente se encuentra en Argentina (84 euskal etxeak) y Estados Unidos (38). Se extiende por América, Asia, Oceanía y Europa. Esta red ciudadana complementa la faceta más institucional de las delegaciones del Gobierno vasco en el exterior y las oficinas industriales.

La celebración del día de la diáspora comenzó a larvarse en el VI Congreso Mundial de las Colectividades Vascas celebrado en 2015. Una de las conclusiones de ese encuentro fue la necesidad de celebrar una jornada conmemorativa que pusiera en valor el papel de la diáspora para difundir la cultura vasca y, en el caso de la Guerra Civil y la dictadura, para preservar las instituciones vascas, asegurar esa continuidad desde el exterior y facilitar el retorno del autogobierno una vez restablecida la democracia en el Estado.

demanda de las comunidades El lema de ese congreso celebrado hace tres años fue Diasporizatu, y su propósito era divulgar el papel de la comunidad vasca en el mundo. Fue el embrión del debate para fijar una fecha adecuada. Se escogió el 8 de septiembre tras abrir un contraste de opiniones entre las instituciones vascas y las diferentes euskal etxeak. Ese día, en 1522, el marino de Getaria Juan Sebastián Elcano culminó la primera vuelta al mundo.

Celebrar un día de estas características ha sido una demanda planteada largamente por la comunidad en el exterior. Lo que se propone ahora es realizar una agenda mundial de actos que ayude a amplificar la existencia de esta comunidad más allá de los actos que puedan realizarse desde el territorio vasco.

La idea es movilizar a las comunidades del exterior y, para ello, el Gobierno vasco ha puesto en circulación un vídeo promocionando esta jornada conmemorativa, para incentivar la implicación de los centros. El acto en la comunidad autónoma será sencillo, y estará centrado en la intervención del lehendakari Urkullu. Lanzará su mensaje político de reconocimiento a la diáspora, tanto la más reciente como la más antigua y su papel para preservar las instituciones.