Urtzi González y Julio Calvo

“Con el apoyo adecuado pueden hacer cualquier cosa”

Julio Calvo y Urtzi González correrán la Gernika-Bilbao con la ayuda de su fisioterapeuta, y su padre, respectivamente. (Borja Guerrero)

Policía Municipal y Bomberos de Bilbao ayudarán a los dos participantes en la Gernika-Bilbao

Ane López - Sábado, 1 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Dentro de un mes volverán a sentirse libres, integrados, formando parte de la sociedad que a veces se olvida de ellos. Volverán a sentir cómo corren entre cientos de personas haciendo esa actividad de la que tanto disfrutan: el deporte. Emoción que se ve reflejada en sus caras, que se muestran totalmente ansiosas de que llegue el esperado día.

Cada uno lo vivirá a su manera, ya que Urtzi González y Julio Calvo son dos personas totalmente diferentes, pero con algo en común: a pesar de sufrir diferentes discapacidades, participarán en la carrera Gernika-Bilbao el 7 de octubre que consta de 22 kilómetros.

Julio siempre fue una persona deportista, aunque tras padecer una enfermedad neurodegenerativa hace dos años, ha quedado postrado en una silla de ruedas. En mayo todavía era capaz de andar, y actualmente se mueve con ayuda de una silla de ruedas. Su cabeza “se mueve a un ritmo, y el cuerpo a otro”, defiende él. A pesar de ello, no cesa en su empeño por seguir haciendo actividades, porque como asegura su mujer Lupe “es un hombre muy cabezón”.

Urtzi, sin embargo, un joven de 15 años que padece parálisis cerebral, lleva corriendo con su aita desde hace varios años. Ya han participado en seis carreras. “Empezamos a correr en serio hace dos años”, asegura Alberto González. Eso sí, siempre con el apoyo de un equipo de personas que le ayuda a realizarla, ya que es necesario tener relevos.

Este caso no será diferente. A pesar de que aún no los han conocido, Julio y Urtzi serán empujados también por dos equipos de Bomberos de Bilbao y Policía Municipal. Alberto, el aita de Urtzi tendrá la ayuda de los Bomberos, e Imanol, fisioterapeuta de Julio, tendrá consigo a la Policia Municipal. Además, será su primera experiencia, aunque afirma que él suele correr medias maratones, distancia que recorrerán en Gernika, nunca lo ha hecho empujando una silla, lo que complicará bastante la situación.

Según declara Alberto, “se necesitan por lo menos cinco personas en cada equipo para poder realizar la carrera de manera cómoda”. Como subraya el padre de Urtzi, “siempre necesitas unos ratitos para descansar un poco los músculos después de empujar la silla”.

Lo que es innegable es que Urtzi disfruta muchísimo de las carreras que realiza junto a su aita. Fiel reflejo de ello es la foto que muestra la madre de éste, donde se puede apreciar al joven con una sonrisa de oreja a oreja cruzando la meta.

Por eso, cada vez se plantean retos más importantes. Después de participar en la Gernika-Bilbao, “seguramente correremos la maratón nocturna de Bilbao”, relata Alberto, “que es veinte días más tarde que la de Gernika”.

Aún así, esta vez la iniciativa no surgió de Alberto González, fue José Bonilla, organizador de la carrera, el que se lo propuso: “Primero me lo plantearon a mí, y luego surgió la idea de que participase una persona más”, subraya Alberto.

Por eso, después de acudir a la asociación de Fekoor-Federación Coordinadora de personas con discapacidad física-, donde trabaja Imanol Prieto, se planteó que fuera Julio el segundo participante, porque además de lleva poco tiempo postrado en la silla de ruedas, fue una persona deportista.

Aunque en un principio Lupe “flipó” cuando le contaron la idea, él asegura contento que “se apunta a un bombardeo”.

Y es que Julio es como describe su mujer, “un hombre muy cabezón, que hasta que no ve que no puede hacer algo no cesa en su empeño”. Y es que su cerebro funciona a un ritmo, y su cuerpo a otro, pero a pesar de ellos Julio recalca que se “entera de todo”.

“Lleva poco tiempo así, él era deportista y la primer vez que le metieron en la piscina parecía un niño de dos años. Esta enfermedad es degenerativa. Cada cosa que hace es adrenalina pura. Cualquier cosa nueva que haga es decir: Sí puedo”, relata Lupe.

Por eso, como subraya Imanol Prieto, la participación en la carrera es una manera de demostrar que con un entorno adecuado son capaces de participar en cualquier actividad. Además, para tranquilizar a la familia, Alberto, que ya es más experimentado en las carreras, les dice que Julio también lo disfrutará. Viendo el ejemplo de su hijo, relata que “tienen grandes sensaciones, se ve que disfrutan. Además, Julio ha hecho deporte y, aunque sea de otra manera, vuelve a realizarlo”.

Por lo tanto, ahora lo único que queda es encontrar una silla de carrera para Julio. Urtzi dispone de una, la cual consiguieron gracias a su barrio, Astrabudua, que se volcó para pagar entre todos. Sin embargo, ahora es el turno de Julio que todavía no dispone de una silla especial para ello, por que buscan una con la que puedan realizar la carrera. Si no, adaptaremos una de la que disponemos en el centro de Fekoor”, comenta Imanol.

Preparación Imanol Loizaga será la persona que se encargará de dar las pautas para que todo salga bien el día 7 de octubre.

Encargado del proyecto Unidos por un reto. Superando barreras,Loizaga mostrará las cosas más importantes para que la carrera de 22 kilómetros se realice sin problemas. “Como el objetivo es acabar la carrera de la mejor manera posible, y no batir ningún récord haremos hincapié en los entrenamientos de resistencia”.

Todo ello se mostrará en el canal de Youtube de la carrera, lugar donde darán pautas para que la carrera con estas características se realice sin problemas, y en la que contarán con consejos de nutricionistas, biomecánicos y demás especialistas.

La Carrera

La Inscripción

Secciones