La Escuela Tecnológica

La altura de las mesas no está pensada para un ordenador.

El PC sigue siendo el rey de la informática para crear contenidos y en los colegios se ha demostrado que un teclado y un ratón son elementos de los que costará prescindir. Los pioneros que optaron por tabletas se dan cuenta de que no fue la decisión más acertada

Por Juan de la Herrán - Sábado, 1 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Está a punto de empezar el curso y la mayor parte de los colegios vuelven a plantearse la forma en la que hay que introducir la tecnología dentro del aula. Los pioneros que optaron por incorporar hace ya años las tabletas se han dado cuenta de que no fue la decisión más acertada. Estos dispositivos están pensados para consumir contenidos, por lo que en la mayoría de los casos se han convertido en lectores de libros en formato PDF. Los contenidos editoriales no se han adaptado todavía para aprovechar todas las ventajas que tiene una tableta y la mayoría de los docentes no tienen tiempo para poder crear y desarrollar esos contenidos. Los centros que apostaron por los ordenadores portátiles han sabido evolucionar mucho mejor. El PC sigue siendo el rey de la informática para crear contenidos y en los colegios donde se utilizan han demostrado que un teclado y un ratón, a día de hoy, son elementos de los que nos va a costar prescindir. Creo que lo mismo que se enseña a escribir con un lápiz, se debería enseñar a teclear en los colegios.

Pero para que todo esto pueda funcionar las aulas tienen que estar preparadas. Si visitamos una clase de hace 20 años y la comparamos con el aula actual, yo al menos no encuentro muchas diferencias. La altura de las mesas no está pensada para un ordenador, siguen construyéndose para usar el lápiz y el papel. No hay un enchufe eléctrico en cada mesa y dejamos en manos del wifi la conexión a Internet sin pensar en lo útil que en estos casos puede ser el cable de red. Las pizarras electrónicas que hay instaladas en la actualidad necesitan que el nivel de luz del aula sea bajo, lo que impide ver los teclados correctamente, por lo que se hace difícil usarlos a la vez. Todos estos problemas se pueden solucionar mediante un plan de reconversión de las aulas actuales y poco a poco se irán resolviendo.

La mayor dificultad sigue estando en los contenidos. Convertir los libros a PDF no es ninguna solución. Las editoriales han creado plataformas por suscripción con la que poder utilizar sus contenidos adaptados a los ordenadores. El profesor puede controlar el progreso de los alumnos, corregir y evaluar. Desde casa podemos también ver cómo se va desarrollando el curso pero todo esto gracias a un precio que no me parece lógico. Lo ideal sería que los colegios y los profesores trabajaran en red para crear y compartir contenidos. Un ejemplo muy sencillo es el de Google Maps, una herramienta gratuita a la que no se le saca todo el partido que tiene. Cada alumno puede crear su propio mapa, colocar las fotos que han sacado durante el verano de los monumentos o accidentes geográficos. Todo esto unido a los miles y miles de vídeos que hay por la red dentro de YouTube o Vimeo que permiten estudiar de una manera mas interactiva.

Algún día llegará la revolución educativa, en la que no estaremos hablando de qué dispositivo comprar o si se tiene que usar o no el ordenador en las clases. Pero mientras tanto tenemos que ayudar a niños y niñas a conocer donde están los contenidos adecuados. Cómo debemos utilizar la Wikipedia, cómo distinguir las noticias falsas de las verdaderas... O utilizar de forma totalmente sincronizada los contenidos de la nube en nuestro portátil, tableta y smartphone. Y para ello no tenemos que dejar solo al colegio y a los profesores, ésta tiene que ser una tarea en la que participemos todos. La brecha digital tiene que desaparecer tanto de las aulas como de nuestros hogares.

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