entrenamiento en lezama

Hambre de fútbol

A falta de liga por el aplazamiento del partido ante el Rayo Vallecano, la matinal de ayer en Lezama congregó a numerosos aficionados que permanecen expectantes ante la evolución del proyecto de Berizzo

Un reportaje de Arkaitz Aramendia - Domingo, 2 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

LA sesión matinal celebrada ayer en las instalaciones de Lezama, la segunda y última de la semana con las puertas abiertas al público, se desarrolló en medio de una gran afluencia de aficionados y con la extraña sensación de asistir a un entrenamiento cuando el calendario establecía que, a partir de las 18.30 horas, el balón debía rodar en Vallecas con Rayo y Athletic como protagonistas. El aplazamiento del choque por la necesidad de acometer obras de urgencia en el feudo madrileño, sin embargo, obligó a los leones a ejercitarse en casa antes de descansar en la jornada de hoy. Lo agradecieron, como mal menor, los numerosos seguidores que se dieron cita en la factoría bilbaina con el objetivo de hacer frente a la abstinencia de fútbol que provocará en clave rojiblanca el largo parón de liga al que se verán sometidos los pupilos de Eduardo Berizzo. Cuando el Real Madrid visite San Mamés el próximo día 15 serán diecinueve los días transcurridos desde la visita del Huesca a San Mamés en la segunda jornada de liga, competición en la que el Athletic se ha encontrado ante la obligación de echar el freno de mano para lamento de aficionados como Francisco Contreras, quien reconocía ayer a DEIA que se trata de una auténtica “faena”, aunque entiende que el envite frente al Rayo no se jugara ayer “si no había más remedio por el estado del campo”.

Convencido asimismo de que “hay que dar tiempo” al proyecto de Berizzo tras la sufrida victoria y el amargo punto sumado ante Leganés y Huesca en La Catedral, respectivamente, el ermuarra acudió en familia a Lezama aprovechando “uno de los pocos entrenamientos a puerta abierta que hay últimamente”, algo que también hicieron Isabel Rojas, Francisco Calvo, Sara Calvo y Patricia Calvo, presente de manera habitual en las citas que alberga San Mamés y optimista de cara al futuro, aunque sabedor de que a los rojiblancos “les falta todavía coger más confianza y hacerse a la nueva idea del entrenador”. “El otro día fui a San Mamés a ver el partido contra el Huesca y había minutos en los que el equipo jugaba bien, pero otros en los que todavía no”, añade la aficionada de Zorrotza, quien lamenta también no poder disfrutar del Athletic este fin de semana con el añadido de que “los jugadores empezaban a coger el ritmo a la competición”.

“Solo nos queda que la siguiente jornada de liga contra el Real Madrid la cojan con más ganas aún”, agregaba Patricia, a cuyas sensaciones se abrazaba también Borja Gómez en Lezama. Acompañado por Haizea Antúnez, Ana Santos y Beñat Gómez, el bilbaino aseguraba ayer a este periódico que la no celebración del choque contra el Rayo “es una gran faena” y que “tenía que haberse optado por jugar el partido en otro campo”. El optimismo, por otra parte, invade a Borja de cara al porvenir de un curso en el que, como mínimo, “reclamo volver a la Europa League”. Ana, a su vez, hacía referencia a las dificultades encontradas últimamente para poder presenciar los entrenamientos en Lezama, algo que lamenta, dado que “nosotros, por ejemplo, queríamos haber venido durante la semana a Lezama y hemos tenido que esperar hasta el sábado para poder hacerlo cambiando los planes”.

Menos preocupado al respecto se mostraba Roberto Javier Infante, que acudió con Héctor a Lezama con la sensación de que existe una alarmante “falta de control” en relación al calendario de liga, así como a los horarios, aunque respecto al aplazamiento del choque que debió disputarse ayer en Vallecas apuntaba que “no fastidia tanto a día de hoy, porque todavía estamos en periodo de vacaciones prácticamente y hace buen tiempo para poder hacer otras cosas, aunque al que sea forofo le molestará más”.

“No hay derecho” La indignación, entre otros, la sufría Mikel Ibarra. El de Arrigorriaga, socio del Athletic, tiene claro que “no hay derecho a tener que parar y estar sin jugar diecinueve días cuando había alternativas. Sin partidos del Athletic no somos nada, porque habrá fútbol este fin de semana, pero si no juega el Athletic…”. También lamentaba, junto con Pedro y Unax Abendaño, que las posibilidades de asistir a Lezama para hacer frente a las ganas acumuladas de fútbol no sean elevadas, puesto que “ahora es cuando hace buen tiempo y los niños tienen más facilidades para venir”.

Lo mismo opinaba Moisés Sanabria, quien se desplazó hasta la factoría rojiblanca desde Mutriku con Euken y Eider Uzkudun. “Es una pena, como también lo es que no se haya podido jugar este sábado el partido contra el Rayo, aunque igual nos viene hasta bien después de ver el último partido y teniendo en cuenta que había jugadores tocados”, destacaba Moisés, presente ayer en unas instalaciones donde se olía hambre de fútbol.