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Trapagaran se llena de auténticos Gigantes

Cientos de personas disfrutaron ayer del desfile festivo de la comparsa de Erraldoiak. (E. Zunzunegi)

El Ayuntamiento de Trapagaran editará unas réplicas en miniatura de las figuras de la molinera y del minero

Un reportaje de Emilio Zunzunegi - Domingo, 2 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

MOLINERAS, mineros, ferrones, baserritarras, arrantzales, dantzaris e incluso los barakaldarras Condes de Retuerto o un dandy propietario de las antiguas explotaciones mineras de la zona se dieron cita ayer en la tradicional kalejira de Gigantes y Cabezudos de las fiestas patronales de San Ramón Nonato de Trapagaran. Precisamente, la molinera Ballerrota y el minero Orconera han sido elegidos por el Ayuntamiento de Trapagaran y el grupo Danetarako Danok para crear sendos muñecos que puedan convertirse en embajadores del municipio. “Se trata de una iniciativa que pretende poner en valor la cultura de los erraldoiak y que puede ser un símbolo de nuestro municipio como lo puede ser el funicular de La Reineta”, señaló a ayer a DEIA un portavoz de la comparsa.

Según destacó este responsable del grupo “la idea es poner en circulación los muñecos de la molinera y minero a finales de este mes de septiembre”. Para los impulsores de esta iniciativa, cuyo coste de moldeado ha sido a cargo del Ayuntamiento, “queremos que estos muñecos tan representativos de la cultura popular de nuestro pueblo puedan tener un precio asequible por lo que se baraja un precio de venta de entre 15 y 20 euros la pareja”. Unas reproducciones en miniatura que tendrán unos 25 centímetros de alto y estarán confeccionados en goma. “En principio se van a elaborar 100 parejas pero nuestra expectativa es que estos personajes puedan ser adquiridos por el público en general para principios del mes de diciembre”, precisó.

Reconocimiento La molinera (Ballerrota) “está dedicada a las mujeres que se encargaban de mantener el molino en funcionamiento. Estas mujeres vivían en la parte baja de Trapagaran. Este valle era principalmente agrícola hasta finales del siglo XIX. La actividad económica trajo como consecuencia el asentamiento de muchos molinos en esta parte del municipio: Granada, Kauso o Serenge”, explicaron los organizadores. Junto a ella, desde el Ayuntamiento y Danetarako Danok también se quiere rendir homenaje a los mineros. “Desde finales del siglo XIX y hasta principios del XX, se produjo la mayor explotación minera. En esa época y por la llegada de miles de trabajadores se crearon los barrios mineros. Había diferentes categorías, pero la mayoría eran peones que troceaban y cargaban el mineral. Las condiciones de trabajo y vida ocasionaron numerosas reivindicaciones y movimientos laborales y sociales”, reseñaron desde la entidad.

Mientras se concreta la puesta en circulación de ambos muñecos, sus mastodónticosalter ego participaron en un desfile que combinó la espectacularidad del tamaño de las figuras llegadas desde Algorta, Barakaldo y Sestao -junto a los seis gigantes de la comparsa de Danetarako Danok de Trapagaran- con las molestias a las que los más jóvenes se vieron sometidos por los Kilikis que, vejiga en mano, repartieron estopa a los más desprevenidos.

Chanzas festivas que fueron seguidas por cientos de trapagarandarras y visitantes que acompañaron la kalejira por las calles más significadas al son de txistus, gaitas y tamboriles que acompañaron a las comparsas de gigantes de Laguntasuna (Barakaldo), Sestaoko Erraldoiak, Agurra (Algorta), y Trapagarango Erraldoiak Konpartsa (Boluarrieta),

La nota emotiva la protagonizó un joven comparsero de Trapagaran que en abril estuvo a punto morir mientras ensayaba con unos de los gigantes del grupo. “Fue un cúmulo de circunstancias las que hicieron que entre miembros de la comparsa, asistentes al ensayo habitual en la plaza Lauaxeta y una policía municipal se lograra que nuestro compañero no falleciese. Hoy hemos querido tener un reconocimiento público a las personas que con su actuación lograron que aquel suceso no tuviera un fatal desenlace”. Los salvadores recibieron una talla en roble por su “comportamiento solidario”.

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