funeral del senador

El adiós a John McCain se vistió de patriotismo sin Trump

La viuda de McCain en el Memorial a los caídos en Vietnam. (AFP)

“EE.UU. no necesita ser grande de nuevo, porque siempre lo fue”, dijo su hija

Domingo, 2 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Washington - Meghan McCain, la hija del fallecido senador John McCain, reivindicó ayer “la grandeza” de Estados Unidos y aseguró que el país al que representó y defendió su padre “no necesita ser grande de nuevo, porque siempre lo fue”.

McCain fue la primera en intervenir en el último de los funerales celebrados en nombre del senador, en la Catedral Nacional de Washington, donde ayer se reunieron familiares, amigos, políticos y expresidentes -como Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton- para despedirse del histórico legislador. “Fue un gran hombre. Nos reunimos aquí para llorar la muerte de la grandeza estadounidense. La real, no la retórica barata para los hombres que nunca se acercarán al sacrificio que él ofreció tan voluntariamente, ni la apropiación oportunista de aquellos que vivieron vidas de comodidad y privilegio”, dijo la hija del senador, en una alusión velada al presidente estadounidense, Donald Trump.

Ausencia Hace meses, conocedor de la gravedad de su cáncer cerebral, el senador McCain pidió explícitamente que el mandatario no fuera invitado a sus exequias, después de duros enfrentamientos políticos con él, tras lo que Trump llegó a insultarle duramente a través de las redes sociales. No obstante, a la ceremonia sí acudieron la hija del multimillonario, Ivanka Trump, y su esposo, Jared Kushner, así como varios miembros de la Casa Blanca, como el jefe de gabinete, el general John Kelly, y el secretario de Defensa, James Mattis.

McCain subrayó la fortaleza de su padre para superar las adversidades, especialmente después de los cinco años que pasó como prisionero de guerra en la contienda de Vietnam, donde sufrió torturas y humillaciones. “Mi padre tenía muchas razones para pensar que el mundo era un lugar horrible (...), para pensar que no valía la pena luchar por el mundo (...), para pensar que valía la pena irse del mundo. Pero no creía en ninguna de esas cosas”, subrayó.

El cuerpo de McCain abandonó ayer por la mañana las dependencias del Capitolio, donde también fue honrado el viernes y donde permaneció durante todo el día para que los ciudadanos pudieran darle su último adiós. Antes de dirigirse a la Catedral Nacional de Washington, sus restos mortales hicieron una última parada en el Memorial a los Caídos en la Guerra de Vietnam. - Efe

Secciones