uso de datos personales

Lo que Google sabe de ti

Una investigación de Associated Press sacó a la luz que Google guarda los datos en sus servidores con independencia de que queramos o no

Por Alex Rayón - Domingo, 2 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

empecemos situándonos: entren a maps.google.com / locationhistory con tu cuenta de @gmail.com iniciada. Ya sea la profesional (si fuera el caso) o la personal. Ahí verás, bien un mapa vacío o un mapa con ciertas ubicaciones donde has estado. Se trata del histórico de localizaciones que Google sabe que has visitado. Si pinchas sobre los puntos, verás los lugares que visitaste ese día, las fotos que sacaste, etc. Os puede parecer un escándalo, pero Google siempre ha informado de que ofrece la posibilidad de desactivar este “Historial de localizaciones” como medida de privacidad.

Hace pocos días una investigación de Associated Press sacaba a la luz cómo en realidad lo que hace Google es guardar los datos en sus servidores con independencia de que tú quieras o no. Un ciudadano de San Diego ha sido el primero en demandar a Google por este asunto. Alega que invade su derecho constitucional a la privacidad. Solicita no solo que se dejen de guardar sus datos, sino que se destruyan los anteriores. Tras el escándalo de Facebook y Cambridge Analytica, la sensibilidad está a flor de piel. Google ha cambiado la manera de redactar las condiciones para, dice, que quede más claro. Sin embargo, no ha cambiado la forma de proceder de momento.

El gigante de Internet nos recuerda que esta función de registro de localizaciones, de ser desactivada restará utilidad al uso que haces de sus productos. Si deja de conocerte tan bien, no podrá personalizarte las búsquedas, el uso de aplicaciones, el uso de mapas, etc. Datos por servicios. En definitiva, la nueva economía creada por estos imperios tecnológicos. Sin embargo, Google sabe mucho más de nosotros que dónde hemos estado. El pasado abril, el planeta entero se escandalizaba por el asunto Facebook. A muchas de las preguntas que me hacían durante aquellos días respondía con: ¿y lo que Gooogle sabe de nosotros? La cuestión es que todavía no ha saltado ningún escándalo mayúsculo. ¿Será éste? No creo, dado que todavía no ha ayudado a ganar elecciones.

Pago con datos Pero el día que pase algo con Google, saldrá a la luz otra radiografía perfecta de las personas que habitamos este planeta. La cuestión obvia de todo esto es que la anécdota de los mapas nos revela otra realidad: los productos de Google nos rodean. Documentos editados en la nube, el correo electrónico, las búsquedas que hacemos, los sitios por los que nos movemos, lo que compramos, etc. Productos y servicios, muchos de ellos gratuitos donde, naturalmente, estamos pagando con datos. ¿Por qué ocurre? Por una cuestión que, por básica que sea, al final nos condiciona. Por defecto, Google traza todo lo que hacemos. Tendría otra opción: no hacerlo por defecto. En realidad, ya nos lo pregunta, pero como un contrato de adhesión. Lo coges o lo dejas. Es verdad que a diferencia de Facebook, Google nunca ha tenido problemas serios de seguridad de la información. Ni tampoco (que se sepa), vende nuestros datos. Como pone en su contrato (aparentemente), usa los datos para nuestro propio beneficio. Y también te ofrece una “radiografía” completa de tus datos y sus usos. Tu perfil para servirte anuncios personalizados lo puedes encontrar aquí: https://www.google.com/settings/ads/ (que es donde realmente Google gana dinero, vendiendo este perfil a anunciantes, por lo que fijaos en vuestros datos). Tus preferencias y hábitos al ver vídeos, aquí: https://www.youtube.com/feed/history/search_history. Las aplicaciones que sueles usar y con qué frecuencia, aquí: https://security.google.com/settings/security/permissions. La radiografía completa de toda tu actividad, aquí: https://myactivity.google.com/myactivity.

Llegados a este punto, tenemos tres alternativas antes de que salte algún escándalo: Uno, dejar de usar los productos de Google;dos, desactivar la opción de guardado de datos y dejar de recibir un valor personalizado en los productos de Google y tres, seguir en esta fiesta de datos a cambio de buenos servicios.