historias de... sapali keur gui

Ritmos para la inclusión

De izquierda a derecha, Iñaki Moreno, Khadim Sene, Mbaye Sene y Khalifa. (Borja Guerrero)

Hace más de diez años que llegaron a Bilbao desde el corazón de Senegal y desde el primer día trabajan para concienciar sobre la inmigración a base de música

Aner Gondra - Domingo, 2 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 13:03h.

TIENEN su refugio en un pequeño local subterráneo en Juan de Garay. Allí, envueltos por banderas y telas africanas, se agolpan decenas de timbales y tambores de todo tipo. Tres senegaleses y un vizcaino poco menos que entran en trance haciendo vibrar con sus manos las pieles de los instrumentos. Sus mentes parecen evadirse, empujados por un ritmo un tanto hipnótico, y escapan a un rincón en el que reposan los instintos más primarios. Es el latido de Sapali Keur Gui, un grupo que se puso el objetivo de compartir con los bilbainos la música y la danza de Senegal.El líder del grupo es Mbaye Sene, que llegó hace diez años a Bilbao y, cuando pudo contar con la compañía de su hermano Khadim, no dudó en buscar cómo dar salida a su talento. “Somos de familia griot”, explica, “al llegar aquí queríamos compartirlo con la gente, compartir la cultura africana. Ese era nuestro objetivo. Así que formamos Sapali Keur Gui, que significa dar sabor a la casa”.Desde entonces se han dedicado a hacer las delicias con los djembes, los souroubas y los sabars. Imparten cursos de percusión y danza a niños y adultos. Este fin de semana, por ejemplo, realizan un curso intensivo en el Valle de Mena. “Hay un dicho que dice que todos venimos de África y todos tenemos el ritmo dentro”, apunta Mbaye, “en algunos ese ritmo está dormido y, si lo quieres despertar, te pones a ello y se despierta. A los bilbainos les cuesta mucho despertarlo. Pero una vez que entran…”. A su lado hace nueve años que comparte ritmos un getxotarra, Iñaki Moreno. “Él ya vino despierto y aquí explotó”.Iñaki descubrió el djembe en su época de estudiante y quedó cautivado: “Lo que vives con el djembe no lo vives con un grupo de rock. Es una unión. Cuando tocas en un grupo, los ritmos africanos son muy complejos y despiertan en ti un sentimiento de unión y de fuerza”.Esa sensación es la que explotan en su proyecto Tambores para la inclusión. “Organizamos cursos de dos meses en los que nos juntamos inmigrantes y autóctonos”, explica Mbaye, tocamos durante media hora y dialogamos. ¿Tú qué ves en la inmigración? ¿Qué inconveniente tienes? Nosotros también decimos si algo nos parece bien o mal. Buscamos una manera de ampliar la convivencia”.

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