Barcelona 8 - Huesca 2

Sin contemplaciones

Luisinho intenta parar a Messi en un lance del partido. (AFP)

El Huesca al menos pudo celebrar a lo grande su primer gol en el Camp Nou, a los tres minutos, antes del chaparrón de un Barça implacable

Francisco Ávila - Lunes, 3 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BARCELONA: Ter Stegen;Sergi Roberto, Piqué, Umtiti (Lenglet, min.65), Jordi Alba;Busquets (Min. 76, Arthur), Coutinho, Rakitic (Min. 71, Arturo Vidal);Dembélé, Suárez y Messi.

HUESCA: Werner;Luisinho, Etxeita, Pulido, Miramón;Álex Gallar (Min. 65, Rubén Semedo), Musto, Melero, Moi Gómez;Cucho Hernández (Min. 72, Chimy Ávila) y Longo (Min. 58, Serdar).

Goles: 0-1: Min. 3;Cucho Hernández. 1-1: Min. 16;Messi. 2-1: Min. 25;Pulido (propia puerta). 3-1: Min. 39;Luis Suárez. 3-2: Min. 43;Gallar. 4-2: Min. 49;Dembélé. 5-2: Min. 52;Rakitic. 6-2: Min. 61;Messi. 7-2: Min.81;Alba 8-2: Min. 90+2;Luis Suárez, de penalti.

Árbitro: Melero López (Comité Andaluz). Mostró cartulina amarilla a Luisinho, Musto y a Arturo Vidal.

Incidencias: Camp Nou, 72.892 espectadores.

barcelona - Con una amplísima goleada y una gran actuación coral, sobre todo en la segunda mitad, el Barcelona hizo pagar la novatada al Huesca al que derrotó por 8-2, un tanteo que le permite irse al primer parón del campeonato como líder por mejor diferencia de goles.

Dos goles de Messi, otros dos de Luis Suárez y uno de Dembéle, Rakitic y de Jordi Alba, además del logrado por Pulido en propia puerta, resumen la relación de goleadores del Barça, y eso que tuvo que remontar, ya que el Huesca se adelantó en el marcador en el minuto 3. Bajo la batuta de Messi, los de Valverde brillaron aprovechando las bandas, donde estuvo a un altísimo nivel Jordi Alba, autor de un tanto y de dos asistencias, en el primer partido después de haberse quedado fuera de la selección.

La puesta en escena del Huesca fue un sueño para los de Leo Franco. Sin dejarse impresionar ni por la escena ni por el rival, los oscenses se gustaron tanto de salida que en tres minutos se adelantaron en el marcador.

Fue toda una declaración de intenciones, un canto al juego colectivo, al buen posicionamiento sobre el campo y también a la efectividad. Todo nació con un centro desde la derecha de Miramón al segundo palo, una descolgada de Longo y la aparición del Cucho Hernández para despertar al Camp Nou.

El Huesca desmontó a un dormido Barça, pero poco a poco los de Valverde fueron entrando en acción. Coutinho y Rakitic tuvieron más protagonismo, pero menos que Leo Messi que traslado su tienda de operaciones al centro del campo y desde allí empezó a dar lecciones magistrales.

Acompañado por el desborde de Dembélé y la frescura de los carrileros, los azulgrana fueron arrinconando a los altoaragoneses, cuya inercia les hacía jugar cada vez más cerca de la meta de Werner.

La primera aparición cerca del área de Messi acabó en gol. El argentino dejó sentado a Luisinho con un gran cambio de ritmo y marcó el 1-1 con un remate cruzado con la derecha.

La hiperactividad de Dembélé y de Alba por la banda izquierda le dieron muchas acciones ofensivas a los de Valverde. Además Rakitic y Coutinho asumieron su papel y filtraron pases interiores, donde Luis Suárez siempre incordiaba.

Un pase de Dembélé, que desde que ha empezado el curso está teniendo más protagonismo, sobre Alba acabó en la red después de que Pulido desviara el balón (2-1, min. 25). En los siguientes dieciocho minutos, se vio al mejor Barça: con un fútbol fluido, asociativo, aprovechando bien los espacios, sobre todo por las bandas.

Dembélé tuvo el 3-1, pero remató al travesaño (min. 29), Messi tró un libre directo fuera (min. 35) y en el 39, Luis Suárez marcó el 3-1 tras otra buena acción de Jordi Alba, a quien parece que le ha sentado muy bien que Luis Enrique se haya olvidado de él.

Si el Barça ofreció lo mejor en ataque en este primer tiempo, también mostró muchos problemas en el eje central. Así se vio en el 3-2 del Huesca, cuando Alex Gallar cazó un rechace dentro del área y aprovechó las dudas de la pareja Piqué-Umtiti.

Todo lo bueno que hizo el equipo de Leo Franco en el primer tiempo, lo tiró por la borda en la salida del segundo. El Barça achuchó tanto al Huesca, que sus futbolistas acabaron muy cerca del área grande de Werner, un suicidio ante la cantidad de recursos de los locales.

Así en tres minutos, entre el 49 y el 52, el Barça aumentó su ventaja con goles de Dembélé y Rakitic. Al final, en la última acción del partido, Werner derribó a Luis Suárez y éste puso el 8-2, que le dio el liderato al Barça justo antes del parón liguero.

Secciones