a puerta cerrada ante el Valladolid

Un partido ‘secreto’ en Lezama con el Valladolid

El Athletic jugará el jueves ante el nuevo equipo de Ronaldo Nazario, que ayer tomó posesión del club tras comprar el 51% DE sus acciones

Martes, 4 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bilbao-valladolid - El Athletic anunció ayer que este jueves jugará un partido amistoso frente al Real Valladolid, a partir de las 18.30 horas, en Lezama, y lo hará a puerta cerrada, según confirmó el club cuando dio a conocer su plan de trabajo semanal. El secretismo llega hasta tal punto que tampoco podrán asistir a la sesión preparatoria los medios de comunicación, aclaró el departamento de prensa, una medida que no tiene precedentes en la historia del club rojiblanco, lo cual indica que se trata de una decisión expresa del técnico, Eduardo Berizzo.

La disputa del amistoso se ha decidido tras la suspensión del Rayo-Athletic por los problemas estructurales del Estadio de Vallecas, lo cual obliga al equipo bilbaino a estar dieciocho días sin competición oficial, hasta la visita del Real Madrid a San Mamés el próximo 15 de septiembre, sábado.

Con este encuentro ante el equipo pucelano el Athletic pretende mantener el tono competitivo y su entrenador ensayar jugadas sin el testigo de la prensa.

El rival, el Real Valladolid, fue ayer noticia de primer orden con la presentación del legendario futbolista brasileño Ronaldo Nazario como nuevo propietario del club castellano tras comprar el 51% de las acciones por unos 30 millones de euros. El exdelantero del Real Madrid llega en el mejor momento para el club, recién ascendido a Primera de la mano de un entrenador con sobrada capacidad (Sergio González), una plantilla modesta pero unida y equilibrada, y una ciudad entregada a su equipo, además de un saneamiento económico que el club alcanzó con el ascenso.

Al parecer, Ronaldo prefiere de momento quedarse en un segundo plano, como presidente del Consejo de Administración, mientras que Carlos Suárez llevará el día a día del club y seguirá ejerciendo como presidente representativo. Esto garantiza, en cierto modo, una línea continuista y una transición amable y tranquila. Suárez había asegurado en muchas ocasiones que no estaba dispuesto a consentir que el Real Valladolid se quedara en manos de cualquiera y es obvio que ha debido ver algo más que dinero para dejarlo en manos de Ronaldo Nazario.

No era exactamente así como estaba prevista la operación, al menos en los tiempos. El interés de Ronaldo por el Valladolid trascendió a finales del pasado mes de mayo en medios brasileños, pero en aquel momento el equipo estaba en Segunda División y fue desmentido por el propio Carlos Suárez. El ascenso, casi inesperado, ha supuesto viento a favor para la transacción.

Sin embargo, la llegada de Ronaldo no va a suponer a corto plazo un cambio drástico en la estructura de la entidad, pues con Suárez se quedará Miguel Ángel Gómez, director deportivo y, lógicamente un entrenador. Sergio González, que es el gran hacedor del equipo que ahora milita en Primera.

El vigente Real Valladolid cuenta ahora con un gran potencial de crecimiento, jugadores de la cantera que apuntan a futbolistas grandes y una ciudad entregada a la que hubo que poner un limite de 20.000 abonados, ya que el estadio José Zorrilla empezaba a quedarse pequeño.

Aparece, además, en este momento como un club saneado en lo económico fruto del ascenso y de la salida del concurso de acreedores. Atrás quedaron los tiempos de incertidumbre y de administrar, no sin equilibrios financieros, la escasez y la miseria.

un caramelo Así las cosas, el Real Valladolid era un club muy apetitoso que lo tenía todo para ser objeto de un cambio de manos después de haber vivido años en la referida miseria económica y, lo que es peor, en Segunda División.

A partir de ahora cambia todo, el planeta blanquivioleta ha girado y el sol le pega de lleno en el rostro. La llegada de El Fenómeno pone el foco sobre el Valladolid y sobre Valladolid, como reconoce el propio alcalde, Óscar Puente. Y eso que Ronaldo no se mojó mucho. Casi nada. Interpelado sobre la opción de devolver al equipo a competiciones europeas, aquel Europucela al que él se enfrentó, solamente ha hablado de “trabajo y trabajo”. Dijo que antes necesita “el apoyo de la gente” para lograr objetivos mayores en una respuesta que recuerda, y mucho, a su época de jugador con esas bicicletas que le permitían salir indemne por donde él quería. - DEIA/Efe