torneo san antolin

Elezkano II se crece

El de Zaratamo, determinante, y Beñat Rezusta se meten en la final del Torneo San Antolín de Lekeitio después de superar a Altuna III-Zabaleta

Igor G. Vico - Martes, 4 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Duración: 56:48 minutos de juego.

Saques: Ninguno.

Faltas de saque: Ninguna.

Pelotazos: 472 pelotazos a buena.

Tantos en juego: 5 de Altuna III, 3 de Zabaleta, 11 de Elezkano II y 2 de Rezusta.

Errores: 3 de Altuna III, 6 de Zabaleta, 4 de Elezkano II y 2 de Rezusta.

Marcador: 0-1, 0-2, 1-2, 1-3, 2-3, 2-5, 4-5, 4-10, 6-10, 6-11, 6-13, 7-13, 7-16, 9-16, 9-17, 10-17, 10-18, 11-18, 11-19, 12-19, 12-21, 14-21 y 14-22.

Apuestas: Se cantaron de salida posturas de 100 a 60 favorables a Altuna III-Zabaleta.

Incidencias: Partido correspondiente a las semifinales del Torneo San Antolín-Memorial Akarregi disputado en el frontón Santi Brouard de Lekeitio. 410 espectadores. En el primer partido, Laso-Imaz ganaron a Ezkurdia-Erostarbe (14-22). En el tercero, Mendizabal III-Irusta vencieron a Arretxe II-Etchegoin (18-10).

LEKEITIO. Danel Elezkano y Beñat Rezusta consiguieron ayer el pase a la final del Torneo San Antolín-Memorial Akarregi de Lekeitio, que se celebra mañana, con suficiencia. El delantero de Zaratamo marcó la pauta rematadora en un festín de zagueros, en el que la sobriedad zurda del bergararra acabó por descabalgar a José Javier Zabaleta y la gracilidad de su pegada. Los dos manistas se enzarzaron en peloteos intensos, debatidos con brío, fuerza y electricidad, pero fue el puntillero el que acabó por desnortar el choque. Jokin Altuna, llamado a aportar magia con un guardaespaldas de primerísimo nivel, estuvo incómodo y no fue capaz de sacar a relucir la chistera. El trote del verano está siendo fuerte y el final se le está atragantando. También influyó la pólvora de los cuadros largos y la dinamita de Elezkano II, exquisito al terminar y al elegir la pelota buena. Danel estuvo soberbio y bien custodiado por un Rezusta que no quita el pie del acelerador. Si bien en las últimas semanas la sensación de regularidad de Zabaleta -debatiendo ambos en el Olimpo- se traducía en el dominio navarro, Beñat le dio ayer un zarpazo. Aquí estoy yo. No tuvo apenas errores, estuvo genial en el músculo y asombró en el kilometraje. Además, dejó para la posteridad un dos paredes de zurda con efecto para enmarcar. Los colorados se quedaron clavados ante el engaño. Elezkano no pudo más que aplaudir. ¡Bravo! Fue una delicatessen fruto de su camino como manomanista, donde siempre ha rendido con buenos números. Era el 2-4.

En cualquier caso, Danel y Beñat establecieron un control absoluto del partido desde los primeros compases, marcando el compás mediante el metrónomo de Bergara y la facilidad olfativa del zaratamoztarra. No hubo ninguna igualada en el luminoso ni posibilidades reales de los colorados, entre los que se echó de menos la figura de Altuna III en una tarde de tortícolis. Delantero de fantasía, sí que regaló cinco tantos de mérito, teniendo que guisarse él mismo las opciones, pero no tuvo un impacto profundo. Los guardaespaldas brillaron.

Elezkano II-Rezusta se enfrentarán mañana en la final de Lekeitio a Artola-Larunbe tras un golpe de autoridad. El guardaespaldas de Bergara rozó la perfección en el debate con Zabaleta y el encuentro se puso azul. Efervescente y sin apenas mácula, Elezkano fue el que rompió la igualdad. Además, el de Etxarren patinó con la chapa de arriba, terminando desesperado a pesar de lo fácil que movía el cuero. El eléctrico dos paredes de Rezusta comenzó a deshilachar la semifinal. Del 2-3, los azules se fueron al 2-5. Escondió una cortada estupenda Zabaleta para romper la dinámica, que sumó para la causa un saque-remate de Altuna III. Y llegó la falla. Una tacada de cinco tantos rompió el choque. Abrió una estupenda parada de Elezkano II al txoko. El 4-10 fue brújula. Los colorados desesperaron. Altuna no vio huecos, rindiendo a fogonazos. Zabaleta, poderoso, pinchó en hueso. Rezusta sujetó y mandó. El choque murió poco a poco (7-16, 12-21 y 14-22). Danel se creció, puso el estoque y reinó en la suerte de matar.