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Balmaseda embellece el Cerro del Castillo

Voluntarios de un ‘auzolan’ adecentarán la zona los fines de semana de este mes

E. Castresana - Miércoles, 5 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BALMASEDA. Antaño fortaleza que protegía Balmaseda de los ataques enemigos, la fortaleza de la colina del Cerro del Castillo ha perdido su función defensiva. El Ayuntamiento desea poner en valor el enclave y acercarlo al núcleo urbano a través de un proyecto de recuperación que dará sus próximos pasos los fines de semana de este mes. La entidad especializada en patrimonio cultural Ikusmira Ondarea -que ya elaboró un diagnóstico participativo para conocer las impresiones de los balmasedanos sobre este lugar en el marco de un plan de acción del paisaje- supervisará el trabajo de los voluntarios participantes en un auzolan que adecentará el entorno.

Según confirman a DEIA desde la empresa, “todavía quedan plazas libres” en la actividad con previa inscripción en el teléfono 010 si la llamada procede de la villa, el 946 800 800 si se marca desde fuera de Balmaseda o en persona, acudiendo al servicio de atención a la ciudadanía en la Plazuela del Marqués. Se ha fijado un límite de 15 participantes por jornada, que “recibirán un obsequio en agradecimiento por su ayuda”.

El programa se desarrollará el próximo sábado, el domingo 16 y los días 22 y 29 próximos “entre las 9.00 y las 14.00 horas, con un pequeño descanso para el hamaiketako”. A lo largo de estas jornadas se procederá a limpiar el camino abierto desde Pandozales hasta el punto donde recientemente se ha instalado una mesa informativa, desescombrar una plataforma, marcar un tajo, retirar residuos, piezas sueltas y maleza, establecer un espacio para almacenar escombros y separar materia vegetal para la quema controlada. El lugar de reunión de los voluntarios para cada día “está por definir y dependerá de la climatología”, especifican desde Ikusmira Ondarea.

La iniciativa persigue “sensibilizar sobre la singularidad del Cerro del Castillo, regenerarlo medioambientalmente, poner de relieve la importancia del patrimonio cultural en las inmediaciones generando un circuito seguro a su alrededor y hacer partícipes a los vecinos en la conservación, de manera que se genere un sentimiento de apropiación que redundará positivamente en Balmaseda”.

El castillo que dio nombre a la loma “perdió su función militar en 1876, finalizada la segunda guerra carlista”. Sus restos se han deteriorado en “140 años de cambios en los que la ladera sur del cerro se ha dedicado a tareas agropecuarias y forestales”. “El abandono de las estructuras ha acelerado la ruina de fuerte y murallas, que, en algunos casos, han desaparecido”.