torneo San Antolín de Lekeitio

Un barco codiciado

Los vizcainos Danel Elezkano y Mikel Larunbe se miden hoy en el Torneo San Antolín. Fotos: Juan Lazkano

La final del torneo San Antolín de Lekeitio cita hoy a los vizcainos Mikel larunbe y Danel Elezkano, que repiten el enfrentamiento de Aste Nagusia

I. G. Vico - Miércoles, 5 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Bilbao - “Estoy contento”, dice Danel Elezkano. El final del verano le está sentando como un guante. El delantero de Zaratamo está completando una temporada para enmarcar, en la que los campeonatos oficiales le han abierto de par en par las puertas del estelarismo. Aunque la sombra de Jokin Altuna -campeón del Cuatro y Medio y del Manomanista- e Iker Irribarria sea alargada en las combinaciones estivales de Aspe, el de Zaratamo está ganándose su hueco a medida que se acerca el otoño. Los cuartos de final de la jaula, la final del Parejas y el cuarto puesto en el Manomanista posicionan al delantero en un lugar preferente en su empresa, apagando cualquier posible duda con notables actuaciones. El trabajo y el talento le llevaron a la victoria en el Torneo Aste Nagusia, junto a José Javier Zabaleta, y hoy aspira a coronarse en el Torneo San Antolín-Memorial Akarregi de Lekeitio, junto a Beñat Rezusta. Lo intentaron el curso pasado en el frontón Santi Brouard, pero Mikel Urrutikoetxea y Mikel Larunbe les rompieron los pronósticos con un 22-16. El zaguero galdakoztarra, por su parte, quiere volver a reinar y devolver el guante a Danel tras la derrota en la feria de Bilbao. El barco lekeitiarra está muy codiciado. “El año pasado perdimos y este queremos ganar. El objetivo era estar en la final”, dice Elezkano II. “Estoy contento por volver a jugar aquí. A ver si sacamos el premio”, relata el puntillero.

La meta de Elezkano II cuando se presentó la cita estaba puesta en la final de hoy. El día grande de Lekeitio tiene un hueco en el corazón del de Zaratamo. Danel se agarró al remate y Rezusta puso el GPS en una semifinal “muy dura” ante Jokin Altuna y José Javier Zabaleta, campeón y mejor pelotari en liza en las ferias de Bilbao y Donostia. ¡Diana! “El objetivo era la final, pero sabíamos que teníamos una semifinal muy complicada por delante”, agrega el vizcaino de Aspe. La meta llegó por la vía del talento en los cuadros alegres y la solidaridad en los largos. Un cóctel de lujo que sabe a triunfo. Danel está en un buen momento. “Estoy contento. No se puede pedir más. Durante el verano estamos jugando muchos partidos y hay unos días en los que estás con más chispa que otros. Estoy haciendo un verano muy bueno y los resultados me están acompañando”, sostiene Elezkano II, quien afirma que “me encuentro bien físicamente”. “Llevo mucho trote encima y el mismo día del partido te marca cómo estás. Hay momentos en los que el cuerpo responde mejor y te encuentras con más chispa”, remata el manista.

Enfrente, Mikel Larunbe, que quedó varado en la final del Torneo Aste Nagusia por la velocidad del golpe de Zabaleta, busca lo mismo. Mezcló bien con Iñaki Artola en la semifinal en una resurrección ante Aimar Olaizola y Andoni Aretxabaleta, a los que remontaron por los pelos (20-22). El delantero alegiarra está con chispa y hambre. Es una bomba de relojería. El galdakoztarra, por su parte, sigue buscando la regularidad y ha estado presentes en todas las ferias disputadas, excepto las de Zarautz y Donostia. El guipuzcoano y el vizcaino tienen en su mano la posibilidad de otorgar a Asegarce su segundo título del verano -sin contar las citas mixtas de Elgoibar y Donostia-. Elezkano II valora que se enfrentan a una pareja de músculo. “Tenemos una final muy dura. Iñaki está con mucha confianza en el remate. Son pegadores y pueden dominar a cualquiera. Artola está en un momento terrible. Todo lo que intenta le sale. Es peligroso”, define el delantero de Aspe.

Con todos los ingredientes dispuestos para un buen guiso, Rezusta puede erigirse como el metrónomo de la final de los Sanantolines. El guardaespaldas de Bergara no tira pelota y domina con profundidad, castigando a medio frontis con una zurda que más que mano es látigo. Enfrente, Larunbe debe evitar a Elezkano y domar a su homólogo. Una tarea complicada.

Secciones