DURANGALDEA

Barajan trasladar el aquapark de Iurreta fuera de Euskadi

La climatología impide que sus impulsores alcancen los objetivos marcados pese a las 17.000 personas que han usado la instalación

“Durangaldea no ha valorado el aquapark. El 95% de gente ha llegado de fuera”

Kevin Doyle - Jueves, 6 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

IURRETA. Satisfecho pero con la sensación de que la metereología ha sido determinante para que el aquapark de Iurreta no haya conseguido los objetivos establecidos inicialmente. Esta fue la valoración de Alain Arrizabalaga, impulsor del novedoso parque acuático que cerró sus puertas el domingo tras su estreno el pasado 23 de junio. “Estamos contentos pero el tiempo no nos ha acompañado. Un total de 17.000 personas han pasado por el parque cuando nos habíamos marcado entre 25.000 y 30.000”, reconoció el abadiñarra.

Contabilizando 16 días de sol, los impulsores del proyecto aseguraron que esas jornadas la respuesta había sido muy positiva y el aquapark llegó en ocasiones incluso a llenar el aforo. El problema vino en días en los que amenazaba agua o las lluvias hicieron acto de presencia. “Si al mal tiempo le añadimos que bastantes días pronosticaron tormentas que no se llegaron a dar es complicado que el público se anime a venir”, puntualizó Arrizabalaga.

Como era de esperar, con el transcurso del verano el aquapark de Iurreta se ha convertido en una de las grandes alternativas de la temporada estival. En los meses de junio y julio, jóvenes de los campus y colonias de verano fueron un público habitual animándose, sobre todo a las mañanas, a visitar la instalación. En lo que a la procedencia se refiere, usuarios de toda Bizkaia y fuera del territorio (Gasteiz, Donostia, Santander, La Rioja, etc.) han disfrutado del aquapark. En este sentido, la respuesta de la comarca no ha cumplido con las expectativas. “Durangaldea no ha valorado el aquapark. El 95% de la gente que ha venido ha sido de fuera”, lamentó.

Inmersos en las tareas de desmontaje que podrían alargarse diez días más, los responsables del aquapark aseguraron que la inversión del proyecto ha alcanzado el millón de euros. Ante la posibilidad de volver a abrir el parque acuático el próximo verano, Alain lo tiene claro: “A día de hoy te digo que al 95% no volveremos a abrirlo aquí”, apuntó Arrizabalaga añadiendo que “tenemos diferentes opciones y todo parece indicar que lo instalaremos fuera de Euskadi donde acompañe el tiempo”.

Se trata de la primera vez que se instala un parque acuático temporal desmontable de estas características. Con 4.300 metros cuadrados, contaba con media docena de piscinas, una de ellas de ola artificial, y numerosos atractivos para grupos de todas las edades. La piscina central, con dimensiones de 30x20, permitía disfrutar de yincanas y numerosos toboganes, dos de ellos con catorce metros de altura. Además, uno de los grandes atractivos ha sido la piscina con ola estática para surfear, creada por el propio impulsor del parque, con la que puso en marcha la primera playa urbana en Sevilla. “Nos quedamos con un sabor agridulce sobre todo porque el tiempo no ha acompañado y tampoco hemos tenido el respaldo de las instituciones. También me quedo con que todo el mundo que ha venido lo ha disfrutado y eso es lo que buscábamos”, zanjó Arrizabalaga, con ganas de tomarse un descanso.