Las obras de continuación de la Supersur comenzarán en enero

Las dos actuaciones estrella para solucionar la congestión en las vías vizcainas se desarrollarán paralelamente

Jueves, 6 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BORSELE - Antes de que el primer subfluvial de carretera del Estado vea la luz, es necesario finalizar otra infraestructura que dé sentido a la solución integral planteada para solventar la congestión del tráfico en el entorno metropolitano de Bizkaia. Las obras de continuación de la Variante Sur Metropolitana, más conocida como la Supersur, comenzarán a acometerse a partir de enero, según concretó ayer Imanol Pradales, diputado de Desarrollo Económico y Territorial. En cualquier caso, el responsable foral señaló que ambas intervenciones se desarrollarán de forma paralela.

“La conexión con la Supersur está en fase de licitación, la adjudicaremos a finales de octubre o a principios de noviembre. Ha habido tres lotes de 203 millones de euros. Las excavadoras entrarán a trabajar en enero”, aseguró Pradales sobre las obras que arrancarán en las inmediaciones del actual peaje ubicado en la salida de Peñascal y continuarán hasta Venta Alta. Con dos túneles y un viaducto sin pilares para salvaguardar la vaguada de Bolintxu, el responsable foral señaló que será un tramo “muy complejo” a nivel técnico.

“Es fundamental que esa obra esté finalizada para poder ejecutar la obra del túnel bajo la ría. Si no tuviéramos conectada la Supersur colapsaríamos la Margen Izquierda y la parte sur del anillo de Bilbao”, expuso el diputado. Para 2023 se calcula que este tramo estará ejecutado lo que dará paso a la excavación bajo la ría. Será después de que el estudio informativo, que ya está en marcha y estará finalizado en un año, ofrezca el análisis geológico que determinará el trazado, así como el modus operandi para llevar a cabo los trabajos. “A partir de eso haremos el proyecto constructivo y el plan especial viario, que nos llevarán dos o tres años. Con toda esa documentación, sabiendo exactamente el detalle de todas las actuaciones, licitaremos las obras”, concretó Pradales.

Ambas intervenciones, que contarán con un presupuesto global de 580 millones de euros, permitirán eliminar tres puntos negros de las carreteras vizcainas tras eliminar 17.500 vehículos de la A-8 en Max Center, 41.000 de Rontegi y 38.000 de La Avanzada. Además, la segunda fase de la Supersur podría suponer que esta carretera alcanzara los 24.000 vehículos diarios. - A. Araluzea

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