Mesa de Redacción

No estarán todos

Por Igor Santamaría - Jueves, 6 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

SERÁ la séptima ocasión consecutiva en la que el pueblo catalán inunde las calles con una reivindicación tan simple como imposible en el Estado español: poner en ejercicio el derecho a decidir. Tampoco será sin embargo la del próximo martes una Diada más, ya que la trepidante evolución de los acontecimientos desde hace once meses ha llevado a prisión a un buen puñado de políticos independentistas mientras ha dejado a otros, entre ellos al expresident Carles Puigdemont, en el destierro del exilio. El panorama pinta bastos para ellos en tanto que la solución mágica de Pedro Sánchez solo consiste, por ahora, en poner mejor cara que su predecesor, Mariano Rajoy, mientras lo tangible, la realidad catalana, permanece inerte. Ante las sucesivas amenazas de Ciudadanos y PP de recuperar un 155 que acabe de demoler la soberanía del Parlament, Govern y resto de instituciones de un país donde el rey se autoexpulsó con su discurso dos días después del referéndum del 1 de octubre;la solución pasaría por la ejecución de otro con todas las garantías pero mucho me temo que el constitucionalismo negaría su validez en caso de un nuevo triunfo rupturista (y van...) como crío que se lleva el balón del patio de colegio con el morro torcido. Cierto es que el secesionismo necesita de una mayor transversalidad y porcentaje de partidarios, pero aunque creciese hasta el infinito y más allá... cruzando el Ebro, España seguiría sorda y ciega. Lo de muda está difícil.

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