Athletic 3-1 Valladolid

Goleada clandestina en Lezama

 El Athletic vence al Valladolid por 3-1 en Lezama en un amistoso cerrado al público y a los periodistas

Un reportaje de A. Martínez - Viernes, 7 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

aLGÚN que otro coche y unos pocos taxis, con los chavales de las categorías inferiores en su interior, llegan a cuentagotas a Lezama pasadas las 17.30 horas, un puñado de minutos después de que el autobús del Valladolid arribe a la factoría rojiblanca. Allí se citaron el Athletic y el conjunto pucelano para disputar un encuentro amistoso sin público ni prensa. Cerrado a cal y canto. Una novedad sorprendente que atiende en buena medida a la dinámica que está adquiriendo el día a día de la primera plantilla rojiblanca en Lezama, donde cada vez son más las sesiones a puerta cerrada, sin la presencia de miradas ajenas. Tal vez molestas. Quién sabe. Es lo que se deduce de que en una semana sin partido oficial a la vista, Eduardo Berizzo solo abra hoy el entrenamiento para los aficionados, más aún cuando los más jóvenes han apurado a lo largo de la misma sus vacaciones antes de regresar hoy -en la mayoría de los casos- al colegio. Las sesiones del martes y el miércoles, además del partido de ayer, se desarrollaron con el telón bajado, sin miradas indiscretas, por algún motivo que se desconoce, pero que no ayuda a acercar al equipo al pueblo. Más bien, todo lo contrario.

Tal y como se había informado desde el departamento de prensa del club en los días previos, los periodistas, incluidos los fotógrafos, no pudieron acceder a las inmediaciones del campo 2 de Lezama, donde se desarrolló el choque. Sí se puntualizó, sin embargo, que se podían seguir los entrenamientos del resto de equipos que se ejercitaban a esa misma hora en la factoría rojiblanca -entre ellos el Basconia o el segundo equipo femenino-, pero desde lugares en los que no se viera el amistoso del primer equipo. Para que así fuera, el club empleó a cinco txapelgorris.

El choque, una especie de encuentro clandestino del que el club informó de manera puntual a través de su cuenta oficial de Twitter, no varió ni un ápice el trabajo del resto de equipos. Mientras Athletic y Valladolid se preparaban en el interior de los vestuarios, técnicos, jugadores y delegados de las categorías inferiores fueron llegando poco a poco a Lezama. Estos últimos, además, se hicieron ayer la foto oficial de la temporada.

Por lo demás, más allá de las alineaciones, se desconoce dónde ubicó Berizzo a cada uno de sus futbolistas en una cita de la que el club ofreció un puñado de imágenes por medio de las redes sociales. El choque permitió que, al menos por un rato, los 45 minutos de la primera mitad concretamente, el club le levantara el castigo a Alex Remiro. El guardameta navarro se encuentra en negociaciones con la entidad para prorrogar su contrato que expira el 30 de junio del próximo año y, mientras se aclara su futuro, tanto el club como el entrenador han decidido que no se vista de corto en los encuentros oficiales. De momento, ha seguido los partidos ante Leganés y Huesca desde el palco de San Mamés y, si nada cambia, ocupará ese mismo lugar el próximo sábado, día 15, frente al Real Madrid.

El amistoso ante el Valladolid finalizó con victoria del Athletic por 3-1. El conjunto visitante se adelantó en el marcador en el minuto 35 gracias a un gol de Keko. Seis después, Iñaki Williams puso la igualada y tras la reanudación, Mikel San José y Unai López le dieron la vuelta al resultado. Un “buen partido”, como así catalogó el mismo el Athletic a través de Twitter, cerrado al público y a la prensa que fue seguido de cerca por varios directivos y miembros del club.