medidas de apoyo a los menas

Europa de una bofetada a España por su política migratoria

El Consejo de Europa insta a ejecutar “una estrategia y un plan de acción coherentes para la integración de los inmigrantes”
Recomienda medidas de apoyo a menores no acompañados

María G. Zornoza / Aquí Europa - Viernes, 7 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bruselas - Devoluciones en caliente y expulsiones colectivas que se saldan con la imposibilidad de solicitar protección internacional en España. Es la gran sombra que subraya el último informe del Consejo de Europa sobre la situación de refugiados e inmigrantes en el país. El documento enfatiza que la cooperación con Marruecos no debe ser en ningún caso en detrimento de los derechos humanos fundamentales, como es el derecho a asilo.

Y es que, uno de los principios básicos que toda Convención de Derechos Humanos recoge es la de amparo internacional en situación de amenaza para la vida. El informe del Consejo de Europa que salió ayer a la luz revela que España estaría fallando a la hora de proporcionar esta protección, pues muchos de los migrantes que llegan a las vallas de Ceuta y Melilla son devueltos sin previa identificación.

“Extranjeros que intentan entran en Ceuta y Melilla tras saltar las vallas y son interceptados en la frontera son devueltos a Marruecos de forma arbitraria y sin ser identificados, sin cubrir sus necesidades y sin otorgarles la posibilidad de solicitar asilo”, reza el informe, que subraya que los controles en las fronteras exteriores no pueden entrar en conflicto con el derecho básico de pedir asilo. La Non-refoulemet (no devolución) es un principio amparado por el Derecho Internacional que prohibe a un país retornar a migrantes o solicitantes de asilo a un lugar en el que su vida o derechos fundamentales se encuentren en peligro.

El pasado octubre, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo condenó a España por la devolución en caliente a Marruecos de dos ciudadanos de Mali y Costa de Marfil. “Cuando la Guardia Civil intercepta una embarcación se lo notifica a sus homólogos de Marruecos para que la detenga y devuelva al país antes de que entre en aguas internacionales. No identifican quién necesita asilo. Los que llegan a la valla no tienen ninguna comunicación con la Guardia Civil”, recoge el informe.

Una vez atendidas por la Cruz Roja, las personas son devueltas a Marruecos “sin identificación” ni “acceso a traductores, abogados o funcionarios de asilo”. Estos retornos inmediatos a través de expulsiones colectivas constituyen una violación de varios artículos del Consejo Europeo de Derechos Humanos. Y he aquí un dato revelador: en 1993 fue la última vez que las autoridades recogieron una solicitud de asilo en la frontera del Tarajal, en Ceuta.

Buena integración En otra bofetada, destaca la lentitud de la burocracia española en cuestiones de asilo. Existe “un gran retraso en las solicitudes de asilo” que “a menudo dejan a personas con necesidad de protección internacional en una situación precaria”. Por otro lado, la pesquisa enfatiza que las autoridades están mejorando estos procesos y subraya que España concede a los menores no acompañados un permiso de residencia de larga duración en Ceuta y Melilla. Pero los centros de estas regiones están “desbordados”. Tanto menores como solicitantes de asilo están obligados a permanecer en Ceuta y Melilla y no pueden desplazarse de forma voluntaria a otros lugares. “Es insostenible reducir a estas ciudades el peso migratorio”, advierte.

El punto a favor del informe destaca la buena integración y la maquinaria española para apoyar en las tareas de adaptación o aprendizaje del idioma, aunque rara vez ello se traslada en igualdad a la hora de acceder al mercado laboral para los inmigrantes. El Consejo de Europa -que no depende de la UE- apela al bloque comunitario a no dejar a los países del sur solos ante la presión migratoria, especialmente a aquellos como España que son frontera externa de la UE. El abandono a países con fuerte presión migratoria ha sentado el caldo de cultivo para el auge de grupos xenófobos y populistas, como en Italia que se convirtió en 2016 en principal puerta de entrada de refugiados y solicitantes de asilo alcontinente. Este año ha pasado el testigo a España que con 89.982 llegadas desde 2014 es el país donde más personas arriban.

Menores Extranjeros no acompañados