oli regreza a lezama como jugador del amorebieta

“No me arrepiento de la carta, no me metí con nadie”

Oli afirmó sentirse despreciado cuando el Athletic le comunicó que debía abandonar Lezama, a donde regresa esta tarde como jugador del Amorebieta

Jon Baraja - Sábado, 8 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Amorebieta - Su nombre es Andoni Fernández Jordán, pero todos le conocen como Oli (2-II-1996, Sondika). El motivo, su enorme capacidad goleadora cuando comenzaba su andadura en el mundo del fútbol, comparable a la del archiconocido dibujo animado e ídolo de varias generaciones Oliver Atom, protagonista de la serie japonesa Campeones. “El apodo me lo puso Txori, mi entrenador en el Danok Bat cuando tenía 6 años. Así se quedó y ya nadie me conoce por Andoni”, explica este extremo zurdo al que el Bilbao Athletic dio la baja en verano, después de una campaña en la que su participación no alcanzó los 300 minutos. Tras conocer la noticia, difundió un texto a través de su cuenta de Instagram en el que, entre otras cosas, lamentaba no haber recibido “en ningún momento la oportunidad que creo que he merecido”. El escrito concluía con un mensaje contundente: “aún despreciándome estos tres años como jugador yo siempre diré... ¡Aupa Athletic!”.

Unos días después, Oli firmó por el Amorebieta, escuadra con la que regresa esta tarde a Lezama, a las 17.30 horas, para protagonizar el primer derbi del curso en Segunda B. “Es especial. Es como mi casa y jugaré contra mis antiguos compañeros. Cuando se acerque el partido sentiré un cosquilleo, pero durante la semana he estado tranquilo”, explica quien llevaba en la entidad rojiblanca desde los 10 años, aunque en sus dos primeros cursos como juvenil emigró a Barakaldo y Arenas. A finales de mayo, tuvo que volver a despedirse, y no dudó en manifestar sus emociones por escrito. “No me arrepiento, no me metí con nadie. Solo puse cómo me sentía. Hay gente del club a la que no le sentaría bien, pero otros me han animado y les doy las gracias”, subraya el ex cachorro, al que le “sorprendió el revuelo, no me quería meter con nadie”, repite.

sin rencor a garitano Al ser cuestionado sobre a qué se refería cuando decía sentirse despreciado, el extremo responde que “me llamaron de equipos para ir cedido, pero no me dejaron, decían que confiaban en mí. Necesitaba jugar y me daba rabia que no me permitieran demostrar que valía para Segunda B”. Oli añade que no tiene nada en contra de Gaizka Garitano, que solo le alineó como titular en dos encuentros. En otros doce, salió en el tramo final. “Hablaba mucho con él, sobre todo los lunes. Siempre me animaba y me decía que me veía entrenar bien, pero que confiaba más en otra gente”, desgrana el habilidoso zurdo, que el curso anterior, con Ziganda de entrenador, lo había vivido a caballo entre el Basconia y el primer filial, con el que solo participó en cinco duelos y “como lateral izquierdo”. “Arriba estoy más cómodo y disfruto más”, matiza.

“Ahora tengo la oportunidad de demostrar”, asume el sondikarra, que de momento ha disputado todos los minutos ligueros posibles en las filas de un Amorebieta que el pasado curso ya se interesó en su incorporación: “Me llamó Joseba Etxeberria en verano y yo quería ir con él. Me entrenó en juveniles y me gustaba mucho, me sentía a gusto con él. En enero también me propuso venir. Pedí salir cedido para coger experiencia, pero no me dejaron”. Centrado en el presente, se muestra “contento personalmente, hacía mucho que no encadenaba dos partidos completos, pero lo que realmente quiero es sumar puntos”.

Los zornotzarras cierran la tabla al ser el único equipo que no ha logrado puntuar en las dos primeras citas. “Estamos tranquilos, saldremos adelante. Somos muchos nuevos y nos está costando adaptarnos, pero estamos entrenando muy bien y se reflejará en los resultados. Los goles y el buen juego llegarán”, apunta un jugador que considera que esta tarde deberán salir “muy fuertes atrás y confiar, porque tenemos equipo para dar la sorpresa”. De hecho, los azules fueron los últimos que lograron rascar algo en Lezama, hace ya diez meses, cuando Oli vestía de rojiblanco. “Empatamos de penalti al final, lo cierto es que el Amorebieta mereció más”, recuerda quien no saltó al verde en dicha ocasión. Sus objetivos, los tiene claros: “mi sueño es jugarlo todo esta temporada, lograr la permanencia y en un futuro jugar donde todo el mundo quiere, en el Athletic”.

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