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Buenas vibraciones

Jaylon Brown demostró su capacidad anotadora y dejó algunas acciones espectaculares. Fotos: José Mari Martínez

El Bilbao Basket estrena su ronda de amistosos con una victoria clara y algunos detalles interesantes

Roberto Calvo - Sábado, 8 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Bilbao Basket 86

Shenzhen 69

BILBAO BASKET: Salgado (8), Brown (14), Matulionis (17), Cruz (8), Larsen (7) -cinco inicial- Betolaza (3), Aldekoa (5), Rigo (7), Pedrosa (0), Martín (0), Sinica (7), Lammers (10).

SHENZHEN LEOPARDS: Hao (8), Biao (0), Zi Feng (7), Chu Qing (5), Yi Wen (14) -cinco inicial- Lin Yi (7), Kai (0), Zi Jie (2), Quan (9), Yu Feng (1), Li Xiang (3), Boynton (13).

Parciales: 28-9, 52-28 (descanso), 71-46 y 86-69.

Árbitros: Sacristán, Quintas y Bravo. Eliminarion a Lammers, Lin Yi, Hao y Zi Jie.

Incidencias: Unos 1.200 espectadores en el Pabellón de La Casilla.

bilbao - El Bilbao Basket arrancó su nuevo proyecto con un amistoso que dejó buenas sensaciones en lo deportivo y que demostró que la gente no le ha perdido la fe. Que más de 1.000 espectadores se reunieran en La Casilla para un partido ante un equipo lejano demuestra que la ilusión se mantiene intacta, que la afición está dispuesta a abrir las ventanas para que corra aire fresco y lanzar pelillos a la mar para empezar de cero. Todo era nuevo, estar en el viejo pabellón sonaba nostálgico y hubo predisposición al aplauso, sobre todo hacia Álex Mumbrú y Javi Salgado, pero también porque lo que se vio tiene buena pinta.

Con todas las precauciones que obliga tomar el hecho de que fuera la primera prueba y que el Shenzhen Leopards resultara un rival desconocido y de una entidad difícil de precisar, el rendimiento del Bilbao Basket, que llevaba un par de semanas de mucha carga de trabajo, estuvo por encima de lo esperado. En la primera parte, los hombres de negro dejaron algunos ratos hasta brillantes en el que el juego fluyó de la manera que pretende el nuevo entrenador. Quizás los chinos no esperaban encontrarse a un rival a su altura, pero el Bilbao Basket se escapó enseguida con un parcial de 18-2 que pronto levantó la ilusión de sus seguidores. Tanto como el hecho de ver en la cancha a varios jóvenes vizcainos que no desentonaron y que recibieron una buena ración de minutos que nunca están de más en su formación.

Fue un toque de ilusión, de cercanía, aunque lo principal estaba en observar a todos los nuevos jugadores que han llegado a la plantilla. Thomas Schreiner, con su selección, y Edu Martínez, lesionado, no jugaron, pero el funcionamiento del equipo respondió a lo que se espera de las nuevas incorporaciones. Jaylon Brown demostró que tiene muchos puntos en las manos y un estilo que encandilará al público y que exhibió en un par de jugadas. Con conceptos sencillos y gusto por buscar un pase más, hasta el descanso el Bilbao Basket anotó con facilidad. También se vio intención de jugar a partir del juego interior. Kevin Larsen sabe jugar en el poste bajo, puede resolver y generar para los demás y eso siempre facilita el trabajo. Ben Lammers tiene más problemas con el balón en las manos, pero no rehuye el contacto y su envergadura le permite hacerse grande en la zona. Iván Cruz, siempre atento al rebote, y Justas Sinica, que está muy lejos de su mejor forma y tiró de oficio, complementan perfectamente a los dos cincos, algo que no siempre ha ocurrido en los últimos años.

una ventaja muy amplia Ver a los bilbainos casi 30 puntos por arriba en el segundo cuarto invitaba a desbordar las expectativas, pero lo cierto es que era una situación que casi no se recordaba y que no resulta sencilla de alcanzar ni siquiera en pretemporada. El Shenzhen Leopards, con más actividad defensiva, apuntó una reacción en el inicio de la segunda mitad, pero el Bilbao Basket supo rehacerse y volver a encontrar buenas opciones en ataque y la participación de todos. Lammers apareció en ataque para arrancar el último cuarto y un tiro libre suyo dio a su equipo la máxima ventaja de todo el partido (82-51).

Justo ahí, la tensión cayó, Mumbrú dio descanso a su rotación principal y los chinos lo aprovecharon para maquillar la derrota gracias a una buena racha en los triples y a que los locales jugaban con todos los meritorios, a quienes al final se les hizo un poco largo el partido. Las próximas semanas deberán descubrir el verdadero nivel de este Bilbao Basket al que su público quiere darle todas las oportunidades que hagan falta. Pero ayer todo el mundo se fue contento de La Casilla, incluso los protagonistas. Y eso suele ser un buen síntoma.

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