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Joserra, héroe de los mares

Joserra Sanz es el primer vizcaino en cruzar a nado el Canal de la Mancha;lo hizo en trece horasVillano de honor de la pasada Aste Nagusia, este leioaztarra irá en 2019 al Canal de Santa Catalina

Marta Hernández - Domingo, 9 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 19:34h.

Leioa - Joserra Sanz es villano y héroe. Es villano de honor de la Aste Nagusia ya consumida y es héroe de los mares, de los que firman proezas y además con alma solidaria. Este leioaztarra se ha convertido en el primer vizcaino que cruza a nado el Canal de la Mancha en una hazaña con la que quiso ayudar a Maialen Aulestia, la niña bilbaina con Síndrome de Donohue.Frío, corrientes puñeteras y hasta medusas fueron los indeseables compañeros de viaje de Joserra a lo largo de trece horas de titánicas brazadas. “La travesía en sí, aparte de la distancia, tiene varias dificultades: la principal es el frío, porque el agua está a 17 grados y vamos sin neopreno. Llevas un traje de baño corto, gafas, gorro y vaselina para las rozaduras. El frío te va comiendo y es complicado... Yo tuve que hacer frente, además, a las medusas. Me topé con un banco de medusas muy grande. Yo calculo que me picaron unas veinte, pero vete a saber... Lo que pasa es que no eran muy agresivas, sí te hacen daño pero luego se te quitaba el picor. Eso pasó en las primeras horas y después pude nadar seis o siete horas muy a gusto. Tardé 13 en total (13:03). Y la otra dificultad son las corrientes, sobre todo, cuando te acercas a Francia, que es cuando más cansado estás, que ya llevas diez horas nadando... De repente, no avanzaba: estuve dos horas parado en el mismo sitio, comía, me iba para atrás... El recorrido son 34 kilómetros en línea recta pero yo nadé 48 porque hubo mucha corriente”, rememora este nadador sin límites. En los instantes en los que uno quiere bajar los brazos es la cabeza la que tiene que tirar para adelante. “En las corrientes, tienes que apretar bien hasta que las pasas. Moralmente, tienes que funcionar porque si no, te vienes abajo. Y después, otra dificultad que tienes en la travesía son los barcos: pasas cerca de trasatlánticos enormes, vas a una distancia prudencial pero a veces notas las olas”, comenta. La embarcación que siempre le acompañó de cerca fue esa en la que iban -además del encargado de tripularla y un miembro del Swimming Challenge Asociation (CSA) para certificar que todo era correcto- su mujer, Amaia Deprit, y su amigo Jesús María Alonso, Txusmi. “Ellos, aparte de animarme, me tiraban con una cuerda la comida. Cada hora y media, más o menos, comía algo: tenía plátanos, geles y barritas. Y también bebí un montón de bebidas isotónicas”, señala Joserra.La triple corona Esta batalla ganada a las aguas del Canal de la Mancha es el segundo reto superado de Joserra. “Mi objetivo es hacer la triple corona, que son las tres travesías más exigentes a nivel mundial. El año pasado ya nadé los 47 kilómetros de la vuelta a Manhattan, que es la primera de ellas y la más fácil”, explica este vecino de Leioa de 50 años. 2019 será, por lo tanto, el momento del desafío mayúsculo. “Ya estoy moviendo fechas, seguramente sea para mediados de agosto, y es ir al Pacífico para hacer el Canal de Santa Catalina, entre la isla Santa Catalina y la ciudad de Los Ángeles. Son 40 kilómetros y la dificultad es que se nada de noche entera por los vientos que azotan de día. Además, hay mucho bicho...”, desvela Joserra.Pero de momento, a permanecer en secano. “Ahora, a descansar. Fue acabar la travesía y se me quitaron las ganas de nadar... ¡Paso del agua! Luego, ya empezaré a preparar la del año que viene con gimnasio;hay que adelgazar pero luego hay que engordar para aguantar el frío”, indica este miembro del club de aguas abiertas Ur Irekiak Galea, en el que su treintena de nadadores parecen tener brazos de acero.